El pollo teriyaki es uno de los platos más populares de la cocina japonesa fuera de Japón. Su clave está en la salsa teriyaki, una combinación equilibrada de soja, azúcar y jengibre que envuelve al pollo y le aporta brillo, sabor intenso y una textura irresistible. Acompañado con arroz blanco o verduras salteadas, funciona como plato principal rápido y rendidor para cualquier día de la semana.
A diferencia de las versiones industriales, esta receta propone una salsa teriyaki casera, sin aditivos ni conservantes, hecha con ingredientes fáciles de conseguir.
La técnica teriyaki consiste en cocinar carnes a la plancha o sartén y glasearlas con una salsa espesa a base de soja y azúcar, logrando ese acabado brillante tan característico. En esta versión, el pollo queda jugoso por dentro y caramelizado por fuera.
Ingredientes (4 porciones)
4 pechugas de pollo (o muslos/deshuesados para más jugosidad)
2 cucharadas de aceite de sésamo (o aceite de oliva)
3 cucharadas de salsa de soja
2 cucharadas de azúcar moreno
1 cucharada de vinagre de arroz (opcional)
1 diente de ajo picado
1 trozo de jengibre fresco (2 cm), rallado o picado
Semillas de sésamo (opcional)
Cebollín picado (opcional)
Arroz blanco o verduras salteadas, para acompañar
pollo teriyaki
Cómo hacer pollo teriyaki: la receta más fácil y rápida para preparar este clásico japonés
Paso a paso: cómo hacer pollo teriyaki
En un bol, mezclar la salsa de soja, el azúcar moreno, el vinagre de arroz, el ajo y el jengibre. Incorporar el pollo y dejar marinar 10 a 15 minutos.
Calentar el aceite de sésamo en una sartén amplia a fuego medio. Dorar el pollo 5 a 7 minutos por lado, hasta que esté bien cocido y ligeramente caramelizado.
Retirar el pollo y volcar la marinada en la sartén. Cocinar a fuego bajo 5 minutos, hasta que la salsa reduzca y espese.
Volver a incorporar el pollo, cubrir bien con la salsa teriyaki y cocinar 1 minuto más. Servir caliente, con semillas de sésamo y cebollín por encima.