- PORTADA
- | Cocina
La famosa chef Carla Hall reveló las 3 cosas que nunca hacen los profesionales en la cocina
La reconocida cocinera de Top Chef explicó por qué hay hábitos muy comunes en casa que los expertos evitan para lograr mejores resultados y mayor seguridad.
La opinión de este chef.
En la cocina cotidiana abundan los trucos heredados de generación en generación, pero no todos coinciden con las prácticas de los chefs profesionales. Carla Hall, la famosa cocinera estadounidense conocida por su paso por Top Chef y sus libros, detalló cuáles son las tres costumbres que jamás vas a encontrar en una cocina profesional y explicó por qué conviene dejarlas de lado.
Te podría interesar
Algunas de estas recomendaciones pueden sorprender, ya que son hábitos muy arraigados en los hogares. Sin embargo, según Hall, evitarlas puede mejorar tanto la textura de los platos como la higiene y la seguridad al cocinar.
Por qué no hay que poner aceite en el agua de la pasta
Uno de los consejos más repetidos en casa es agregar un chorrito de aceite al agua donde se cocinan los fideos, con la idea de que así no se peguen. Sin embargo, Carla Hall recomienda evitarlo: el aceite puede quedarse en la superficie de la pasta y dificultar que la salsa se adhiera después.
Para que los fideos no se peguen, la chef aconseja usar una olla grande, mucha agua y sal, y revolver la pasta apenas entra en contacto con el agua hirviendo. Además, es clave no pasarse de cocción: si la pasta queda demasiado blanda, tiende a pegarse y pierde textura.
La importancia de no romper los fideos largos antes de cocinarlos
Otra costumbre muy común es partir los espaguetis o linguine para que entren en la olla. Hall sostiene que esto no es necesario: basta con esperar unos segundos a que la parte sumergida se ablande y, luego, empujar suavemente el resto hasta que quede todo bajo el agua.
Mantener los fideos enteros no solo respeta la tradición italiana, sino que también facilita enrollarlos con el tenedor y permite que la salsa acompañe cada bocado de manera pareja.
Por qué los chefs nunca lavan el pollo crudo
El tercer consejo de Hall apunta a la seguridad alimentaria. Lavar el pollo crudo es una práctica extendida, pero los profesionales la evitan porque el agua puede salpicar y dispersar bacterias por la pileta, la mesada y los utensilios, aumentando el riesgo de contaminación cruzada.
LEER MÁS ► Ñoquis, brócoli y crema de hongos: el plato gourmet que se puede hacer en 25 minutos
Además, mojar el pollo dificulta que se dore bien y que la piel quede crocante. La única forma segura de eliminar bacterias es cocinar la carne completamente, hasta alcanzar la temperatura interna adecuada. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) también advierte sobre este riesgo y recomienda no lavar aves crudas.
Tres cambios simples que mejoran la cocina en casa
Los consejos de Carla Hall demuestran que dejar de lado ciertos hábitos puede marcar la diferencia en la textura de los platos y en la seguridad de la cocina. No poner aceite en el agua, no romper los fideos largos y evitar lavar el pollo crudo son ajustes sencillos que no requieren utensilios especiales ni grandes cambios en la rutina, pero sí pueden elevar el nivel de cualquier comida casera.





