No hay nada más santafesino que el aroma a tortas fritas cuando el cielo se pone gris. Sin embargo, la receta tradicional cargada de grasa vacuna y fritura profunda suele caer pesada y alejarnos de nuestros objetivos saludables. La buena noticia es que no hace falta renunciar a este ritual: se pueden preparar tortas fritas saludables que mantienen ese sabor a hogar pero con una técnica mucho más liviana.
El secreto para que sean exitosas no está solo en los ingredientes, sino en el método de cocción. Hoy en AIRE te enseñamos cómo lograr esa masa tierna y ese dorado perfecto usando una fracción del aceite habitual.
El mito de la grasa vacuna
La receta clásica utiliza grasa animal para dar elasticidad a la masa. En esta versión, la reemplazamos por ingredientes que aportan grasas de mejor calidad o simplemente eliminamos el exceso, logrando una digestión mucho más rápida sin perder la identidad del plato.
La receta para hacer tortas fritas sin grasa animal.
La receta de tortas fritas para el mate perfecto
Ingredientes: el sabor de la lluvia en 4 elementos.
Harina: 2 tazas (podés usar integral o una mezcla de común con avena fina para sumar fibra).
Yogur natural o queso crema: 3 cucharadas (este es el "ingrediente secreto" para dar humedad sin usar grasa).
Agua tibia: cantidad necesaria para formar el bollo.
Sal: una pizca.
Tip: Si las hacés al horno, precalentá la placa con un chorrito de aceite antes de poner las tortas fritas. Esto les dará ese efecto "frito" en la base pero sin sumergirlas en aceite.
El bollo: En un bowl, mezclá la harina con la sal. Agregá el yogur (o queso crema) y empezá a incorporar el agua tibia de a poco hasta formar una masa lisa que no se pegue a los dedos.
El descanso: Dejá reposar la masa tapada unos 15 minutos. Este paso es vital para que el gluten se relaje y las tortas fritas no queden duras.
El armado: Estirá la masa y cortá los discos del tamaño que prefieras. No te olvides de hacerles el clásico "pocito" o tajo en el centro para que el calor circule mejor.
La cocción "light": En lugar de usar un litro de aceite, pincelá una sartén antiadherente con un poco de aceite de girasol u oliva. Cocinalas a fuego medio de ambos lados hasta que doren. Si tenés freidora de aire, ponelas 8 minutos a 180°C y van a quedar increíbles.