Pastelitos del 25 de Mayo: el secreto del hojaldre crocante para una merienda patria inolvidable
Ninguna celebración de la Revolución de Mayo está completa sin el clásico postre de membrillo o batata. Te enseñamos la receta definitiva para lograr esas capas infinitas de masa crocante y el truco de la doble fritura.
El uso de almidón de maíz entre las capas de manteca funciona como un aislante que evita que las láminas de masa se peguen durante la fritura.
El aroma a masa frita y almíbar inunda las calles cada vez que llega el 25 de Mayo. Según cuenta la historia, las vendedoras ambulantes repartían pastelitos en la Plaza de Mayo mientras se gestaba el primer gobierno patrio.
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Hoy, el ritual sigue vigente en cada mateada familiar. Lograr el hojaldre perfecto parece un desafío, pero la clave reside en la paciencia durante el plegado y en el manejo preciso de la temperatura del aceite.
Los ingredientes para la receta de pastelito criollo
Para preparar unas dos docenas de pastelitos, necesitás elementos básicos que seguramente ya tenés en tu alacena. La calidad de la materia grasa define el sabor final, así que elegí una buena manteca o grasa de pella.
- Para la masa: 500 g de harina 0000, 100 g de manteca, 250 cc de agua, una pizca de sal y una cucharadita de jugo de limón.
- Para el hojaldrado: manteca derretida y almidón de maíz extra.
- El relleno: 250 g de dulce de membrillo o de batata (cortado en cubitos).
- El toque final: aceite o grasa para freír, 200 g de azúcar y 100 cc de agua (para el almíbar).
El paso a paso: cómo armar las capas del hojaldre
El secreto de los pastelitos criollos no está en la masa, sino en los pliegues. Seguí este orden para que el hojaldre "explote" al entrar en contacto con el calor:
- Prepará la masa base: mezclá la harina con la manteca fría hasta formar un arenado. Agregá el agua con el limón y la sal. Uní todo sin amasar demasiado y dejá descansar la masa en la heladera por media hora.
- Creá el hojaldre: estirá la masa en forma de rectángulo fino. Pintala con manteca derretida y espolvoreá con almidón de maíz. Doblala en tres (como un sobre) y volvé a estirar. Repetí este proceso al menos tres veces para crear las capas.
- Cortá y armá: cortá cuadrados de unos 8 centímetros. Colocá un cubo de dulce en el centro de un cuadrado, mojá los bordes con agua y cubrí con otro cuadrado, pero de forma cruzada (que las puntas no coincidan). Presioná alrededor del dulce para cerrar bien.
El truco de la doble fritura: aireado y crocante
Si querés que tus pastelitos se abran como una flor, no podés usar una sola temperatura de aceite. Este es el paso que separa a un aficionado de un experto:
- Primera fase: poné los pastelitos en aceite tibio (unos 140°C). En este punto, la masa se relaja y las capas empiezan a separarse. Ayudate con un tenedor para "abrir" los pliegues mientras nadan.
- Segunda fase: pasalos a una olla con aceite bien caliente (180°C). Aquí es donde se doran rápidamente y adquieren esa textura crocante que tanto nos gusta.
- Finalización: retiralos, escurrí el exceso de grasa y bañalos inmediatamente en almíbar frío. Esta diferencia de temperatura hace que el almíbar penetre mejor en el hojaldre.





