Las empanadas chinas, conocidas en muchas cocinas asiáticas como dumplings o gyozas, son un clásico irresistible que combina masa fina con un relleno jugoso y especiado. Aunque parezcan elaboradas, podés prepararlas en casa con ingredientes accesibles y una técnica sencilla.
La clave está en lograr una masa flexible, un relleno bien condimentado y una cocción mixta que selle la base y termine al vapor para que queden tiernas por dentro y levemente crocantes por fuera.
Colocá la harina en un bowl amplio y agregá la sal. Sumá el agua tibia de a poco mientras mezclás hasta integrar. Amasá durante varios minutos hasta formar un bollo liso y elástico.
Tapá con film o un repasador y dejá descansar al menos 20 a 30 minutos para que la masa se relaje y resulte más fácil de estirar.
Dividí en porciones de aproximadamente 25 gramos, formá bollitos y estiralos con palo de amasar hasta obtener discos finos.
2. Hacer el relleno especiado
En un recipiente pequeño colocá la pimienta sichuan, el anís estrellado, el verdeo picado, el azúcar y los 50 cc de agua tibia. Dejá reposar unos minutos para que el agua se perfume con las especias.
En otro bowl colocá la carne de cerdo picada. Condimentá con sal, pimienta, jengibre rallado y, si querés, un poco de ajo picado. Agregá la salsa de ostras, la salsa de soja y el aceite de sésamo.
Retirá el anís del líquido infusionado y sumá ese líquido a la carne. Mezclá bien hasta obtener un relleno húmedo y homogéneo.
3. Armar las empanaditas
Tomá un disco de masa, colocá una cucharada de relleno en el centro y cerrá formando pliegues hacia adentro de cada lado, presionando bien para sellar.
Podés hacer tres pliegues de cada lado para lograr la forma tradicional. Asegurate de que queden bien cerradas para que no se abran durante la cocción.
4. Cocción a la sartén y al vapor
Calentá una sartén amplia con un poco de aceite. Colocá las empanaditas y dorá la base a fuego medio hasta que esté bien sellada.
Luego agregá un poco de agua o caldo (lo suficiente para cubrir apenas la base), tapá inmediatamente y dejá que se cocinen al vapor hasta que el líquido se evapore y el relleno esté completamente cocido.
En una cacerolita mezclá la salsa de soja, el jugo de limón, el jugo de naranja y azúcar rubia a gusto. Disolvé el almidón de maíz en un poco de agua fría e incorporalo a la mezcla.
Llevá al fuego y revolvé hasta que espese. Retirá cuando tenga textura ligeramente densa.
Serví las empanaditas chinas bien calientes, acompañadas con la salsa. Son ideales como entrada, para una picada diferente o como plato principal si las acompañás con arroz o vegetales salteados.