Cuando se trata de celebrar la llegada del Año Nuevo, la elección del menú es crucial para garantizar una noche memorable. El pollo al ajillo, con su sabor rico y aroma cautivador, es una opción perfecta para disfrutar en familia.
Esta receta tradicional, conocida por su sencillez y exquisitez, combina el suave sabor del pollo con el intenso aroma del ajo, creando un plato delicioso. Además, su preparación rápida y sin complicaciones lo hace ideal para estas épocas, permitiéndote disfrutar más tiempo con tus seres queridos.
A continuación, la receta más sencilla, con los ingredientes que necesitas y el paso a paso para que puedas hacerlo sin complicación. Además, algunos consejos para que te quede delicioso.
LEER MÁS ► Chau Vitel Tone: 5 recetas navideñas ricas para tiempos de ajuste económico
Ingredientes
- 1 kg de pollo troceado (muslos, contramuslos, pechugas)
- 10 dientes de ajo pelados
- 1/2 taza de vino blanco
- 1/4 taza de aceite de oliva
- 2 hojas de laurel
- 1 ramita de romero fresco
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil fresco picado para decorar
LEER MÁS ► La receta fácil para hacer masa de tarta salada con aceite en 4 pasos
Procedimiento
- Paso 1: Sazona el pollo con sal y pimienta. En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio y dora el pollo por ambos lados. Retira el pollo y reserva.
- Paso 2: En la misma sartén, añade los dientes de ajo y cocínalos hasta que estén dorados. Cuidado de no quemarlos para evitar un sabor amargo.
- Paso 3: Vuelve a colocar el pollo en la sartén con los ajos, añade el vino blanco, las hojas de laurel y el romero. Cocina a fuego lento con la sartén tapada durante aproximadamente 20 minutos o hasta que el pollo esté bien cocido.
- Paso 4: Una vez listo, sirve el pollo al ajillo adornado con perejil fresco picado.
Consejos para un pollo al ajillo perfecto
- Asegúrate de dorar bien el pollo antes de añadir los ajos y el vino. Esto le dará una textura crujiente y un sabor más profundo.
- Cocina los ajos con cuidado para que se doren sin quemarse, lo que podría aportar un sabor amargo al plato.
- Mantén el fuego bajo y cocina el pollo lentamente para asegurarte de que quede jugoso y bien impregnado con los sabores del ajo y el vino.
Te puede interesar




