Lasagna en sartén: la receta fácil que se hace sin horno y está lista en pocos pasos
Esta lasagna en sartén no necesita horno, se prepara en pocos pasos y queda súper cremosa. Ideal para una comida rápida y rendidora.
Esta receta de lasagna se hace sin horno y está lista en pocos pasos.
La lasagna es uno de esos platos que suelen asociarse al horno y a largas preparaciones, pero esta versión en sartén demuestra que también se puede lograr un resultado bien casero, sabroso y reconfortante sin complicarse. Con capas simples y una cocción tapada, queda cremosa, bien armada y lista en menos tiempo.
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Es una receta ideal para resolver un almuerzo o una cena cuando no hay horno disponible o simplemente se busca una alternativa más práctica, sin resignar sabor.
La clave está en usar una sartén amplia con tapa y cocinar a fuego bajo, para que las capas se integren y el queso se funda sin quemarse. Se puede adaptar con carne, verduras o incluso hacerla vegetariana, según lo que haya en casa.
Ingredientes para hacer lasagna en sartén
- 9 láminas de lasagna (precocidas o comunes).
- 300 grs. de carne picada (opcional).
- 1 cebolla chica.
- 1 diente de ajo.
- 400 grs. de salsa de tomate.
- 200 grs. de queso cremoso o muzzarella.
- 50 grs. de queso rallado.
- Aceite de oliva.
- Sal y pimienta a gusto.
- Orégano o albahaca (opcional).
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Paso a paso: cómo preparar lasagna sin horno
- En una sartén amplia, calentá un chorrito de aceite y rehogá la cebolla picada con el ajo hasta que estén transparentes.
- Agregá la carne picada, salpimentá y cociná hasta que esté bien dorada.
- Sumá la salsa de tomate, condimentá a gusto y cociná 5 minutos para que tome sabor.
- Retirá parte de la salsa y armá las capas directamente en la sartén: una base de salsa, láminas de lasagna, queso y nuevamente salsa.
- Repetí el proceso hasta terminar los ingredientes, finalizando con queso rallado.
- Tapá la sartén y cociná a fuego bajo durante 20 a 25 minutos, hasta que la pasta esté tierna y el queso bien fundido.
- Dejá reposar unos minutos antes de servir para que tome consistencia.
Esta lasagna en sartén queda jugosa, bien armada y con todo el sabor del clásico, pero sin necesidad de horno. Se puede acompañar con una ensalada fresca y es perfecta para recalentar al día siguiente.





