Pizza de papa en sartén: la receta fácil que no lleva masa y queda crocante por fuera y tierna por dentro
Esta versión reemplaza la masa por papas y se cocina completamente en sartén. Es una opción práctica, económica y perfecta para resolver una comida.
La pizza de papa reemplaza la masa tradicional y se cocina completamente en sartén.
La pizza es una de las comidas preferidas de muchas familias, pero no siempre hay tiempo para preparar una masa o esperar el levado. Para esos días, la pizza de papa en sartén aparece como una alternativa rápida, económica y muy sabrosa.
Te podría interesar
La base se prepara con papas cocidas y apenas unos pocos ingredientes, mientras que la cocción se realiza completamente en una sartén. El resultado es una pizza con exterior dorado y crocante, interior tierno y la posibilidad de agregar los ingredientes que más te gusten.
Ingredientes para hacer pizza de papa en sartén
- 3 papas medianas.
- 1 huevo.
- 3 cucharadas de queso rallado.
- 2 cucharadas de fécula de maíz.
- Sal.
- Pimienta.
Para cubrir
- 150 gramos de salsa de tomate.
- 200 gramos de mozzarella.
- Tomate en rodajas.
- Aceitunas.
- Orégano.
- Albahaca fresca (opcional).
Cómo hacer pizza de papa en sartén paso a paso
- Pelar las papas y cocinarlas hasta que estén tiernas.
- Preparar un puré liso y dejar que pierda temperatura.
- Agregar el huevo, el queso rallado, la fécula de maíz, sal y pimienta.
- Mezclar hasta formar una preparación firme.
- Aceitar apenas una sartén antiadherente.
- Distribuir la mezcla formando un disco de aproximadamente un centímetro de espesor.
- Cocinar a fuego bajo durante unos 10 minutos o hasta que la base esté dorada.
- Dar vuelta con ayuda de un plato.
- Cubrir con salsa de tomate, mozzarella y los ingredientes elegidos.
- Tapar nuevamente la sartén y cocinar entre 8 y 10 minutos más hasta que el queso se derrita por completo.
- Servir bien caliente.
El secreto para que quede firme y crocante
Conviene dejar enfriar unos minutos el puré antes de mezclarlo con el resto de los ingredientes. Además, cocinar siempre a fuego bajo permite que la base se dore lentamente sin quemarse y conserve una textura firme para darla vuelta sin romperla.
También se puede preparar con jamón, cebolla caramelizada, morrones, champiñones o cualquier otro ingrediente de pizza.





