Cómo hacer pan de ajo sin amasar: la receta con fermentación en frío que queda crocante por fuera y aireada por dentro
Con una técnica sencilla y un largo descanso en la heladera, este pan desarrolla una miga llena de burbujas y un sabor intenso.
Este pan de ajo sin amasar que queda como el de panadería.
Preparar pan casero ya no implica pasar largos minutos amasando. Gracias a la fermentación en frío, es posible obtener una masa liviana, elástica y muy sabrosa prácticamente sin esfuerzo. El creador de contenido Marc Pizza compartió esta técnica y conquistó a miles de fanáticos de la panificación.
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La receta requiere muy poca levadura y aprovecha el tiempo de reposo para desarrollar el gluten de forma natural. Una vez horneado, el pan se completa con una manteca de ajo, queso y perejil que lo convierte en una opción ideal para compartir como entrada, acompañar pastas o disfrutar solo.
Ingredientes para hacer pan de ajo sin amasar
Para la masa
- 1 kilo de harina 000.
- 1 gramo de levadura fresca.
- 400 gramos de agua fría.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- 12 gramos de sal.
Para la manteca de ajo
- 200 gramos de manteca pomada.
- 4 o 5 dientes de ajo picados o rallados.
- 100 gramos de queso rallado.
- 150 gramos de mozzarella rallada.
- Perejil fresco picado.
- Ají molido o pimienta negra a gusto.
Cómo hacer pan de ajo sin amasar paso a paso
- Mezclar la harina, la levadura, la sal, el agua fría y el aceite hasta que no queden restos de harina seca.
- Tapar el recipiente y dejar reposar 20 minutos.
- Realizar una serie de pliegues llevando los bordes de la masa hacia el centro.
- Dejar descansar otros 20 minutos y repetir el procedimiento una vez más.
- Aceitar el recipiente, colocar nuevamente la masa y dejar reposar una hora a temperatura ambiente.
- Luego llevar a la heladera durante 24 horas.
- Al día siguiente, formar un bollo y colocarlo en un molde apenas aceitado.
- Tapar y dejar leudar hasta que duplique su volumen.
- Hornear a 220 °C durante 25 a 30 minutos, hasta obtener una corteza dorada.
- Mientras tanto, mezclar la manteca con el ajo, el queso rallado, el perejil y el ají molido.
- Realizar cortes profundos sobre el pan ya cocido, rellenarlos con la preparación y agregar mozzarella entre las ranuras.
- Llevar nuevamente al horno durante cinco minutos para que el queso se derrita y gratine.
El secreto de la fermentación en frío
La larga fermentación ralentiza la acción de la levadura y permite que el gluten se desarrolle de manera natural. El resultado es un pan con una miga mucho más aireada, mejor sabor y una textura similar a la de las panaderías artesanales.





