La nostalgia y la tradición se entrelazan en estos deliciosos buñuelos caseros. Estos pequeños manjares esponjosos, con su capa exterior crujiente y el toque justo de dulzura, nos transportan a un mundo de recuerdos y sabores únicos. Transmitida de generación en generación, esta receta atemporal rinde homenaje a la autenticidad de la cocina hogareña.
Receta de buñuelos caseros
Ingredientes
- Vas a necesitar 2 tazas de harina de trigo.
- 2 cucharitas de azúcar.
- 2 cucharitas de polvo de hornear.
- Una pizca de sal.
- 1 taza de leche.
- 1 huevo.
- 1 cucharita de esencia de vainilla.
- Además, vas a necesitar aceite para freír.
- Y azúcar común para espolvorear.
Preparación
- En un tazón grande, mezclá la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la pizca de sal.
- En otro recipiente, batí el huevo y luego añadí la leche y la esencia de vainilla. Mezclá bien.
- Combiná los ingredientes líquidos con los secos, revolviendo hasta obtener una masa homogénea. Dejala reposar durante unos 15 minutos.
- Calentá el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto. Asegurate de que esté bien caliente antes de comenzar a freír.
- Con una cuchara, tomá porciones de masa y dejalas caer con cuidado en el aceite caliente. No pongas demasiados a la vez para evitar que se peguen.
- Cociná los buñuelos hasta que estén dorados y crujientes en ambos lados. Usá una espumadera para darles la vuelta si es necesario.
- Retirá los buñuelos con la espumadera y colocalos sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
- Espolvoreá los buñuelos con azúcar común mientras están calientes, para que el azúcar se adhiera.
- ¡Y listo! Ahora podés disfrutar de los ricos buñuelos caseros de la abuela. Son ideales para acompañar con un buen mate o simplemente para disfrutar como postre.
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