Salchichas de pollo: cómo hacer la receta casera, saludable y sin aditivos
Conocé cómo hacer salchichas de pollo caseras: una receta fácil, sin aditivos y apta para freezar. Ideal para sumar proteínas en la alimentación infantil.
Receta de salchichas de pollo.
Preparar salchichas de pollo en casa es una opción nutritiva y económica para toda la familia. Esta receta permite evitar los ultraprocesados industriales, utilizando ingredientes frescos y naturales para obtener un sabor delicioso.
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¿Por qué elegir salchichas de pollo caseras?
La industria alimentaria suele utilizar conservantes, harinas y aditivos en los panchos tradicionales. Al elaborar salchichas de pollo en el hogar, se controla la calidad de los ingredientes, priorizando las proteínas y reduciendo la grasa. Es una alternativa ideal para integrar verduras como zanahoria y remolacha, haciendo que la comida sea más atractiva y saludable para los niños.
Ingredientes necesarios para las salchichas de pollo
Para realizar esta preparación sencilla y rápida, se requieren los siguientes productos:
- 400 g de pechuga de pollo.
- 1 zanahoria cocida.
- Remolacha al gusto (aporta color y antioxidantes).
- 1 cucharadita de sal, pimentón, cúrcuma y curry.
- Especias a elección (ajo en polvo, comino o pimienta).
Cómo preparar salchichas de pollo paso a paso
El proceso es sumamente eficiente y permite realizar grandes cantidades para freezar:
- Procesar la pechuga de pollo junto con la zanahoria y la remolacha hasta lograr una pasta homogénea.
- Incorporar las especias elegidas y mezclar bien para integrar los sabores.
- Colocar la mezcla en una manga pastelera y formar cilindros tipo "churro" sobre film apto para cocción.
- Cerrar los extremos del film herméticamente para dar forma a las salchichas de pollo.
Cocción y conservación de las salchichas de pollo
Cocinar las piezas en agua caliente, sin que lleguen a hervir, hasta que cambien de color. Una vez listas, retirar el film y dorarlas en la plancha o airfryer para obtener una textura crocante. Se pueden conservar en la heladera durante tres días o freezarlas ya cocidas para tener un menú rápido siempre disponible.





