Carpaccio de ternera: la receta italiana en 10 minutos y con dos secretos para que salga perfecta

Con carne de excelente calidad, parmesano y rúcula, el carpaccio de ternera es una receta italiana elegante, fresca y muy fácil de hacer en casa.

Se puede hacer en casa sin mayores complicaciones, pero respetando dos premisas fundamentales.

Se puede hacer en casa sin mayores complicaciones, pero respetando dos premisas fundamentales.

El carpaccio de ternera es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía italiana y sorprende por su sencillez. Aunque lleva pocos ingredientes, el éxito de la receta depende de dos claves fundamentales: elegir un corte de carne muy fresco y lograr láminas extremadamente finas. En apenas 10 minutos se puede preparar una entrada sofisticada, ideal para cualquier ocasión.

Creado en Venecia a mediados del siglo XX, este clásico combina carne vacuna cruda con queso parmesano, rúcula, aceite de oliva y un delicado equilibrio de condimentos que realzan el sabor sin ocultar el protagonismo de la carne.

Ingredientes

  • 400 g de lomo o peceto
  • 50 g de queso parmesano en láminas
  • 1 puñado de rúcula fresca
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Sal en escamas
  • Pimienta negra recién molida
  • Mostaza (opcional)
Cómo hacer Carpaccio de lomo, el plato que hizo Agustín de MasterChef

Cómo hacer Carpaccio de lomo, el plato que hizo Agustín de MasterChef

Paso a paso

  • Retirá el exceso de grasa y nervios de la carne y envolvela firmemente con papel film hasta formar un cilindro compacto.
  • Llevá la carne al congelador durante una hora para que tome firmeza y sea más fácil cortarla en láminas muy finas.
  • Con un cuchillo bien afilado, cortá la carne en fetas casi transparentes.
  • Distribuí las láminas sobre un plato o fuente formando una sola capa, sin superponerlas.
  • Condimentá con sal en escamas y pimienta negra recién molida, procurando no excederte para mantener el sabor natural de la carne.
  • Rociá con un hilo de aceite de oliva extra virgen sobre toda la superficie.
  • Agregá las láminas de queso parmesano, la rúcula fresca y, si lo deseás, pequeños puntos de mostaza para aportar un contraste suave.
  • Serví inmediatamente, acompañado con pan tostado o focaccia, para disfrutar de todo el sabor y la textura de este clásico italiano.

Consejo: Como el carpaccio se consume crudo, utilizá siempre carne muy fresca, adquirida en un comercio de confianza y mantené la cadena de frío durante toda la preparación.

Las más leídas