Las condenas fueron impuestas de manera unánime por el tribunal del juicio, conformado por las juezas Natalia Palud y Claudia Bressán, y el juez Martín Gauna Chapero, y las penas impuestas a Troncoso y a Zanel responden a las pretensiones de la Fiscalía y de la querella.
En tanto, el tribunal no hizo lugar al pedido de prisión preventiva para Zanel que llegó al juicio en libertad, por lo que seguirá libre hasta que la sentencia quede firme.
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El juicio se realizó en los tribunales de Vera
Femicidio y encubrimiento
Ulises Germán Troncoso a fue condenado a prisión perpetua como autor penalmente responsable del delito de homicidio doloso calificado por haber sido cometido para ocultar, consumar y procurar la impunidad del delito contra la integridad sexual y contra la propiedad (criminis causae), y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género -femicidio-, en concurso ideal con abuso sexual con acceso carnal. El tribunal quitó el agravante de alevosía que había seleccionado el fiscal Valentín Hereñú y las abogadas querellantes Carolina Walker Torres y Agustina Taboada.
En tanto, Jorge Luis Ramón Zanel fue condenado a cuatro años y medio de prisión como autor del delito de encubrimiento agravado por tratarse de un hecho encubierto especialmente grave; el tribunal no encontró acreditado el agravante de ánimo de lucro que habían atribuido los acusadores. También se había reclamado la prisión preventiva de Zanel, que llegó al juicio en libertad; los jueces no hicieron lugar a este pedido y Zanel continuará libre hasta que la sentencia quede firme.
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El crimen fue advertido por un llamado telefónico a la Comisaría.
El caso
Noemí Graciela Burella, Mimi para todo el mundo, fue asesinada en su casa de Calchaquí entre las 19 y 23 del 18 de agosto del 2022. El cuerpo de la mujer fue encontrado por su hija al día siguiente; cerca de las 15, la mujer fue hasta la casa de su madre, advirtió que el portón estaba abierto y las luces de la galería encendidas. Esto le llamó la atención, por lo que ingresó a la finca y encontró a su madre asesinada. La puerta principal estaba abierta, y el cuerpo de la víctima estaba tendido en el piso con un mantel azul que le tapaba la cabeza.
Los policías requisaron la vivienda; en una de las habitaciones encontraron una cajonera con sus respectivos cajones abiertos y varias prendas de vestir junto a otros elementos desordenados arriba de la cama y en el piso de la habitación. Este desorden y la ausencia del teléfono celular de Burella dio la pista a los policías que el agresor además había robado elementos de la vivienda.
La autopsia fue realizada el 20 de agosto, y se pudo determinar que “la muerte de Burella fue producida por traumatismo cráneo encefálico". También se pudo constatar que había sido víctima de un ataque sexual.
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La investigación logró identificar a Ulises Troncoso como autor del hecho, quien aprovechó el estado de indefensión de la mujer de 61 años que vivía en sola: la agredió sexualmente y la sometió mediante el uso de violencia física; luego, le ocasionó la muerte tras golpearla con un elemento contundente en la cabeza y el rostro.
“A sabiendas y aprovechándose del estado de indefensión de la mujer sexagenaria que vivía en soledad, la agredió sexualmente, la sometió mediante el uso de violencia física; luego, y de forma intencional, le ocasionó la muerte: la golpeó con un elemento contundente en la cabeza y el rostro”, precisa la acusación fiscal, a la que tuvo acceso AIRE. Tras perpetrar el crimen, Troncoso se fue del lugar llevándose el teléfono celular de la víctima.
Ese teléfono celular fue entregado por Zanel a la familia de Troncoso, cuando se enteró de lo ocurrido: "Que Ulises se haga cargo", le dijo a su madre y sus tíos. Fueron ellos quienes llamaron a la policía y Troncoso fue detenido en su casa: "Ahí lo tienen", le dijo su madre a los uniformados cuando llegaron a buscarlo.
Tres años después, la Justicia de Vera lo encontró culpable en el marco de un juicio oral y público que culminó este jueves con el resultado que habían reclamado los acusadores.