El debate se realiza en los tribunales de Vera y es presidido por las juezas Natalia Palud y Claudia Bressán, y el juez Martín Gauna Chapero. Durante tres jornadas se produjo la prueba del bloque acusador, que reclama la pena de prisión perpetua para Ulises Troncoso como autor del delito de femicidio calificado, y la condena por encubrimiento agravado para Jorge Zanel.
En tanto, la defensa de los acusados, a cargo del defensor público Matías Daurich, adelantó en los alegatos que reclamará la absolución de culpa y cargo por el beneficio de la duda, ya que no se logrará probar con la certeza necesaria la responsabilidad de los acusados en el hecho.
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Prisión perpetua por femicidio
El fiscal Valentín Hereñú repasó el hecho atribuido a Troncoso: recordó que el 19 de agosto de 2022 la hija de Mimi fue a la casa de su madre y la encontró tendida en el piso del comedor, con el rostro tapado, la ropa interior bajada y signos de violencia en su cuerpo.
Cuando la familia advirtió que faltaba el teléfono celular de Mimi, éste se convirtió en la pieza clave para dar con el acusado: es que Zanel fue a la casa de Troncoso algunos días después del crimen y le entregó el teléfono celular al tío.
El joven acusado de encubrimiento le dijo que Troncoso se haga cargo; esto generó tal conmoción en la familia que recurrieron a la policía. Cuando la policía llegó a la casa, una mujer señaló a Ulises y les dijo: “este es el que buscan, la noche que asesinó a Mimi le vendió el celular a Zanel a cambio de marihuana”.
En el juicio declararon el tío y el primo de Troncoso y lo vincularon con el hecho. El testimonio de la madre fue desistido por el bloque acusador.
Luego del alegato fiscal, las abogadas querellantes Carolina Walker Torres y Agustina Taboada remarcaron que el femicidio de Mimi fue un “femicidio sexual”; las abogadas recordaron cómo la hija encontró a Mimi y sostuvieron: “Ese hallazgo no fue solo la escena de un crimen: fue la imagen más cruda de la violencia patriarcal. Fue el cuerpo de una mujer convertido en campo de batalla. Esa imagen, ese cuerpo, condensa lo que la antropóloga feminista Rita Segato conceptualiza como el cuerpo femenino convertido en territorio”.
Las abogadas que representan a la familia de la víctima sostuvieron que Mimi “vivía sola, pero no estaba sola; sin embargo, esa condición —de mujer mayor, sola, en una ciudad del norte de Santa Fe— fue aprovechada por su agresor, Ulises Germán Troncoso, quien, según probará esta querella, entró a su casa, la abusó sexualmente y luego la asesinó con una violencia extrema”.
En este sentido, las querellantes insistieron con que “esto no fue un simple homicidio. No fue un robo que se desmadró. FUE UN FEMICIDIO SEXUAL, que es la forma más extrema de violencia contra las mujeres”, remarcaron, citando a la activista sudafricana Diana Russell.
Finalmente, Taboada y Walker Torres sostuvieron que “este juicio no puede tratarse solo de si los hechos ocurrieron, debe dar cuenta del POR QUÉ ocurrieron. Porque Mimí fue asesinada por ser mujer, fue agredida sexualmente antes y silenciada para siempre, con una brutalidad que solo puede entenderse dentro de la lógica de la dominación patriarcal”.
Delitos y penas
Ulises Germán Troncoso enfrenta el juicio acusado como autor del delito de homicidio doloso calificado por alevosía, por haber sido cometido para ocultar, consumar y procurar la impunidad del delito contra la integridad sexual y contra la propiedad (criminis causae), y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género, en concurso ideal con abuso sexual con acceso carnal, y enfrenta una posible condena a prisión perpetua.
En tanto, Jorge Luis Zanel llega acusado como autor del delito de encubrimiento agravado por haber sido cometido con ánimo de lucro y tratándose de un hecho encubierto especialmente grave, y enfrenta una posible condena a cuatro años y seis meses de prisión efectiva.
Testigos
Entre los testigos convocados por la Fiscalía y la querella declaró la hija de Mimi, que fue quien la encontró. La testigo relató cómo fue el momento del hallazgo del cuerpo de su madre y cómo era el vínculo que tenía con ella. También dio detalles acerca de la vida de Mimi: que estaba jubilada pero seguía trabajando, que dictaba talleres en la municipalidad y tenía un taller de costura.
Luego declaró el hermano de Burella, un hombre que vive en Sauce Viejo y que tenía comunicación cotidiana con ella: como el 19 de agosto no se pudo comunicar con su hermana, llamó a su sobrina para que se acercara hasta la casa.
También declararon varias amigas de Mimi, a fin de determinar cuándo había sido la última comunicación con la mujer, y declaró un hombre con quien Mimí mantenía un vínculo afectivo; este testigo relató cuáles eran los planes que tenían para el futuro, de poder viajar cuando estuvieran los dos jubilados.
Los agentes policiales que trabajaron en la escena del crimen y los peritos que trabajaron en la investigación también se presentaron a prestar testimonio.
Los familiares de Troncoso que entregaron a Ulises a la policía relataron ante el tribunal cómo se enteraron de lo sucedido, y qué les había dicho el acusado: que estaba enceguecido, que estaba drogado y que había hecho algo imperdonable.
Finalizada la producción de la prueba, los alegatos de clausura se realizarán el martes y el veredicto será dado a conocer el jueves. Se espera que el martes antes de los alegatos declare el acusado Zanel, quien ya declaró durante la investigación; en caso de que no quiera declarar durante el debate, se reproducirá la declaración previa.