Hoy se cumplen 57 años de la muerte de uno de los más extraordinarios y veloces pilotos de la historia. El Escocés Volador se coronó en la Fórmula 1 en 1963 y 1965 –temporada en la que también ganó las legendarias 500 Millas de Indianápolis– y, en 1990, sus brillantes logros serían atesorados para todos los tiempos en el International Motorsports Hall of Fame.