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No es salteada: la manera ideal de cocinar la cebolla y que mantenga sus propiedades

Descubrí de qué forma se debe realizar la cocción de la cebolla para que sea beneficiosa para la salud.

La cebolla es un ingrediente fundamental en la cocina, presente en todo tipo de preparaciones, desde guisos hasta ensaladas. Pero además de su sabor y aroma, es un alimento con múltiples beneficios para la salud, gracias a sus compuestos antioxidantes, vitaminas y minerales.

Sin embargo, muchas de sus propiedades se pierden cuando se cocina a altas temperaturas o durante demasiado tiempo. ¿La solución? Cocinarla al vapor.

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¿Por qué cocinar la cebolla al vapor?

La cocción al vapor es una de las técnicas más saludables, ya que no requiere aceite ni grasas y evita que los alimentos estén en contacto directo con el agua hirviendo, lo que permite conservar más nutrientes y compuestos bioactivos.

En el caso de la cebolla, cocinarla al vapor permite que mantenga:

  • La quercetina, un antioxidante natural con efecto antiinflamatorio
  • La vitamina C, que suele degradarse con el calor intenso
  • Compuestos azufrados, clave para el sistema inmunológico
  • Su textura suave y ligeramente dulce, sin llegar a dorarse ni quemarse

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Lo ideal es cocinar las cebollas al vapor.

Lo ideal es cocinar las cebollas al vapor.

Cómo cocinar cebolla al vapor paso a paso

  • Pelá y cortá la cebolla en rodajas, plumas o cubos, según prefieras.
  • Llená una olla con un poco de agua y colocá una vaporera metálica o de bambú encima (o un colador resistente al calor).
  • Acomodá la cebolla en la vaporera, sin amontonarla demasiado.
  • Tapá bien y cociná a fuego medio durante 8 a 10 minutos, hasta que esté tierna pero aún firme.
  • Podés agregarle una pizca de sal, unas gotas de limón o un chorrito de aceite de oliva después de la cocción.