El Observatorio de la Violencia Contra las Mujeres de la Subsecretaría de Políticas de Género registró entre el 1 de enero y el 27 de mayo de este año nueve casos de femicidios o posibles femicidios en la provincia de Santa Fe.
Paola Oro, analista de investigación del Observatorio, explicó a Aire Digital que, ante cada caso, buscan establecer si se enmarca en las situaciones previstas por el artículo 80 del Código Penal. “Hay hechos que claramente configuran un caso de femicidio, y otros donde es más complicado probar la relación entre un contexto previo de violencia de género y el crimen”, indicó la entrevistada.
Tomando en cuenta estos recaudos, el Observatorio contabilizó a partir del 1 de enero y hasta la fecha de esta nota seis femicidios y tres posibles femicidios en la provincia.
• Agustina Imvinkelried: tenía 17 años y vivía en Esperanza. Desapareció el domingo 13 de enero a las 6:00. Fue vista por última vez a la salida de un boliche. La Policía montó un operativo de búsqueda que se extendió por 24 horas, del que también participaron familiares, vecinos y amigos. Finalmente, su cuerpo fue encontrado en un descampado ubicado sobre avenida América, a unos 400 metros del local bailable. Pablo Trionfini, un hombre de 39 años que, según captaron las cámaras del boliche, había estado hablando con Agustina minutos antes de su desaparición, fue hallado muerto: se suicidó cuando la Policía ingresaba a allanar su domicilio.
• Danisa Canale: tenía 38 años y vivía en Gálvez. El martes 15 de enero fue asesinada por su esposo, Jorge Trossero, quien le propinó al menos 10 martillazos en la cabeza, hasta matarla. Luego, llamó a la Policía para “avisar” lo que había hecho. Fue detenido, imputado por el delito de homicidio agravado por el vínculo, por alevosía y por violencia de género (femicidio).
• Blanca Isassi: oriunda de Villa Gobernador Gálvez, falleció en Rosario el 16 de mayo, tras agonizar varios días. Había sido trasladada y hospitalizada con el 80% de su cuerpo quemado, luego de que su pareja la prendiera fuego.
• María Carla Morel: tenía 46 años y murió estrangulada y golpeada. Su cuerpo presentaba signos de posible abuso o intento de abuso sexual. El crimen ocurrió en Rincón el lunes 20 de mayo y dos días después se detuvo a un adolescente de 17 años que tenía en su poder el celular de la víctima, aunque no está clara su vinculación con el hecho.
• Verónica Ramírez (34) y su hija Valentina Escalante (10): fueron asesinadas el fin de semana del 25 y 26 de mayo por la pareja de Verónica, un hombre de 31 años que se fugó luego de confesarle a su propia hermana el hecho cometido. Tenía numerosas denuncias previas por violencia de género.
• Natalia Guadalupe Cata: tenía 22 años. Fue asesinada a puñaladas y su cuerpo abandonado en un descampado próximo al relleno sanitario, en el noroeste de la ciudad de Santa Fe, donde lo encontraron el lunes 13 de mayo. Hasta el momento no hay detenidos ni sospechosos por el crimen. El Ministerio Público de la Acusación no ha brindado información alguna del caso.
• Milena Salazar: tenía 19 años y vivía en barrio Villa Elsa, en el norte de la capital santafesina. La noche del 9 de mayo estaba en su casa cuando llegó un amigo y le efectuó un disparo que le provocaría la muerte minutos después. El joven declaró que fue un accidente, que quiso mostrarle el arma y se le escapó el tiro. Sin embargo, no están claras las circunstancias en que esto ocurrió y la relación previa que tenían.
• Rosa Gorosito: tenía 75 años y vivía en la zona rural de Vera. Fue asesinada y luego incinerada, y el principal sospechoso es su propio hijo. Ocurrió el viernes 10 de mayo. Se intenta determinar si el criminal se comporta habitualmente con especial violencia hacia las mujeres, lo que habría podido derivar en el asesinato de su madre.
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