Las autoridades municipales trabajan en un proyecto de reordenamiento de la nocturnidad con el eje en el cumplimiento de las habilitaciones en los comercios gastronómicos y eventos especiales. Los ejes del debate con vecinos, bolicheros y dueños de bares tienen que ver con los horarios, la ocupación de la vía pública y el sonido. La posibilidad de la habilitación de los pubs bailables en el casco urbano, con condiciones específicas y controles, es una de las posibilidades que se analizan en las mesas de debate.
La idea del ejecutivo municipal es discutir y formular una especie de anteproyecto que sea enviado al Concejo Municipal y luego evaluado. Guillermo Álvarez, subsecretario de Convivencia Ciudadana de la ciudad, indicó a AIRE que la última ordenanza que regula la nocturnidad es la N° 11.655 creada en 2009. En ese momento comenzó el traslado de todos los boliches bailables a las afueras de la ciudad sobre la Ruta Provincial 168. Lo cierto es que con el pasar de los años y la pandemia, se reordenaron las costumbres nocturnas de los santafesinos y esto obliga a repensar las regulaciones.
La Municipalidad de Santa Fe comenzó hace un mes con las mesas de diálogo con los vecinos, sobre todo, los de barrio Candioti donde se encuentran la mayor cantidad de bares. En la primera etapa de diálogo se realizó una encuesta que arrojó tres aspectos centrales a trabajar: horarios de los locales gastronómicos y nocturnos, el uso del espacio público y la falta de control de los decibeles para generar la menor cantidad posible de ruidos molestos.
"A los vecinos lo que más les molesta y la mayor cantidad de las quejas que nos llegan tienen que ver con el sonido, los ruidos molestos y el uso del espacio público como la calle y la vereda", detalló Álvarez.
A partir de esto, la idea de la creación de una nueva normativa que tomará en cuenta los beneficios que genera la actividad nocturna y tendrá como objetivo lograr una sana convivencia con los vecinos. Y es en esta línea en donde la figura del pub en el casco urbano de la ciudad, como una especie de bar en el que se habilite la música y el baile, es una opción que se debate, pero con condiciones que permitan llevar tranquilidad a los vecinos.
"Lo que debemos hacer es exigir una serie de condiciones técnicas, es decir, una inversión en sonorización y espacios adecuados para brindar este servicio sin molestar a los vecinos", aclaró Álvarez.
El reclamo de los vecinos de barrio 7 Jefes
Los vecinos del barrio 7 Jefes se movilizaron este jueves para reclamar en torno a los ruidos molestos que provienen de los paradores ubicados en la zona. Lo hicieron en medio de una mediación que se estableció con la Municipalidad ante la falta de respuesta del organismo a los reclamos de la vecinal.
Sin embargo, el Municipio aclaró que mientras se lleve adelante el proceso de diálogo, acordaron no hace manifestaciones públicas al respecto. Es por esto que denuncia que la vecinal no cumplió con lo acordado.
El reclamo puntual de los vecinos de barrio 7 Jefes es por la actividad de ocho paradores ubicados en la Costanera de Santa Fe. Aseguran que no cumplen con el horario ni el volumen estipulado.
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