A ellos, se suman 480.000 niños que reciben copa de leche en las escuelas y 193.000 que son asistidos en comedores escolares que funcionan dentro de los establecimientos: "Notamos que nuevas escuelas comienzan a solicitar al Ministerio de Educación la posibilidad de incorporar asistencia con alimentos a sus alumnos", advirtió Vanesa Rodríguez, directora provincial de Servicios Alimentarios y Cooperación Escolar.
Solo a modo de ejemplo, esta semana el Ministerio puso en funcionamiento el servicio de copa de leche en la escuela secundaria 715 de la ciudad de Esperanza.
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Más escuelas comienzan a solicitar la posibilidad de brindar servicios de alimentos a sus alumnos.
La cobertura económica para el funcionamiento de las copas de leche y los comedores escolares implica para el Estado santafesino una inversión de 5.700 millones de pesos mensuales, aunque esta cifra se incrementará aproximadamente un 20% a partir de agosto -la ley establece actualizaciones cuatrimestrales-.
No solo se incluye a escuelas públicas, sino también algunos establecimientos privados en zonas con mayores necesidades. Sobre todo, en las ciudades de Santa Fe y Rosario.
El viernes de la semana pasado llegaron por primera vez en el año fondos nacionales para reforzar partidas presupuestarias de la Provincia para el servicio de copa de leche a estudiantes de sectores vulnerables.
Entre junio y diciembre, se esperan que desde Nación lleguen 2.250 millones de pesos -hasta ahora se transfirió el 30% de se monto, es decir 730 millones-. Se trata del Plan 29, que solo abarca a estudiantes de entre 4 y 14 años de los niveles inicial y primario, que presenten situaciones sociales deficitarias. Son, en total 230.000 alumnos aproximadamente, que cumplen con estas condiciones.
La alimentación para el resto del universo de estudiantes se sostiene solo con fondos provinciales.
En diciembre del año pasado, el Gobierno de Santa Fe destinaba aproximadamente 1.000 millones de pesos mensuales para sostener cerca de 800 comedores comunitarios que funcionan por fuera de las escuelas y que dependen del Ministerio de Desarrollo Humano de la Provincia. En estos momentos, esa inversión trepó a los 2.600 millones de pesos por mes.
Luego de haber auditado aproximadamente el 85% de las instituciones que brindan asistencia alimentaria en toda la provincia y de haber controlado a la totalidad de los comedores que operan en el centro-norte, el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano dio de baja el vínculo con alrededor de 120 de estos sitios por diversas irregularidades.
"Las causas son variadas: no rindieron cuentas, no aparecieron sus titulares, fuimos a los lugares donde deberían brindar servicios y encontramos un baldío, o hallamos un domicilio particular que tenía nada que ver con el sistema", dijo Sergio Basile, secretario de Desarrollo Territorial.
De todos modos, los fondos que dejan de enviarse a un comedor clausurado, se distribuyen entre el resto del sistema
Falta de alimentos y organizaciones que no dan abasto
Tanto la Fundación Conin, como el Banco de Alimentos Santa Fe, advierten que se ven superadas frente a la demanda de alimentos que se extiende en la ciudad y que en estos momentos trabajan con listas de espera.
Durante la primera mitad de este año se desató una polémica a nivel nacional, luego de que trascendiera que el Ministerio de Capital Humano de la Nación mantenía toneladas de alimentos -algunos a punto de vencer- almacenadas en sus depósitos, a pesar de la crisis social y económica que atraviesa un país en el que la mitad de la población subsiste por debajo de la línea de pobreza.
En aquel momento y luego de que la Justicia interviniera, el Gobierno nacional anunció que distribuiría leche en polvo y otros alimentos a través de las distintas sedes de la Fundación Conin a lo largo y ancho del país.
Pasaron dos meses y medio desde aquel anuncio. Sin embargo, hasta el momento el centro Conin que funciona en la ciudad de Santa Fe no recibió estos alimentos, ni información al respecto.
"Lo único que sabemos es que se enviaron los datos de todos los centros Conin y, a algunos les llegó, pero a otros no. No sabemos en función a qué fueron distribuidos -los alimentos-. Es todo lo que nos han informado. Sí estamos recibiendo puntualmente el subsidio del Plan Alimentario Nacional, con lo que compramos comida que repartimos a las familias del programa", dijo la responsable local de la fundación, Mercedes Depetris ante la consulta de AIRE.
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Hace dos meses y medio, la Justicia ordenó al Gobierno nacional que distribuyera toneladas de alimentos almacenados y a punto de vencer. A la ciudad de Santa Fe, no llegó nada.
En la ciudad de Santa Fe, la Fundación Conin tiene tanta demanda, que ya no está en condiciones de atender a todos los niños y niñas derivados desde centros de salud con diferentes grados de desnutrición, por lo que desde 2023 se vieron obligados a trabajar con listas de espera.
Actualmente, funcionan tres sedes ubicadas en barrio Santa Lucía -reciben a familias de Santa Rosa de Lima y zonas cercanas-, en el Polideportivo de Cilsa -atienden a familias de Varadero Sarsoti, Centenarios y otros barrios de la zona- y en la capilla de barrio San Agustín.
El Banco de Alimentos es otra Ong que colabora con los sectores más desprotegidos, recuperando y redistribuyendo comida que está a punto de ser desechada. Rescatan esos productos, los clasifican y los distribuyen a través de organizaciones que brindan atención alimentaria a las personas más necesitadas.
En la ciudad de Santa Fe, el Banco mantiene vínculos con unas 130 organizaciones sociales registradas, que brindan alimentación a 18.000 personas.
"Hoy tenemos 3.000 personas, de 50 organizaciones, en listas de espera. Están aguardando que el Banco pueda rescatar más alimentos para llegar a cubrir esas necesidades", advirtió Karina Lakourly, vicepresidenta de la entidad, en el programa Creo, que se emite cada mañana en AIRE.
"Lamentablemente, en estos momentos no alcanzamos a cubrirlo. No los podemos asistir. Nos duele un montón porque el hambre es algo terrible. Es algo que a todos nos puede pasar en algún momento y por eso apelamos a la solidaridad de la gente. Las necesidades están hoy y hoy las tenemos que cubrir", insistió.
Las cifras del Indec y el último informe de Unicef
Sumar la cantidad de habitantes que reciben alimentos a través de comedores, planes sociales provinciales, los alumnos de las 1.390 escuelas donde brindan copa de leche y las familias alcanzadas por organizaciones no gubernamentales o diferentes credos; puede conducir a un número engañoso.
De hecho, en numerosos casos una misma persona recibe asistencia alimentaria a través de distintas alternativas. Por ejemplo, un niño que toma la copa de leche en la escuela y, a su vez, integra una familia que asiste a un comedor o tiene ayuda de alguna organización no gubernamental.
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Las últimas cifras oficiales sobre pobreza de menores de edad en el Gran Santa Fe arrojaron datos que están por encima de la media nacional.
Los datos más recientes sobre pobreza ubican al conglomerado del Gran Santa Fe en una situación crítica: el promedio de pobreza en las principales ciudades del país según los últimos registros es del 54,8%, pero en el Gran Santa Fe alcanza al 60,63% de la población.
En cuanto a la pobreza entre menores de 14 años, la realidad santafesina es aún más crítica: a nivel nacional, el 69,68% de los chicos que tienen hasta esa edad vive en la pobreza, mientras que en Santa Fe alcanza nada menos que al 80,71% de acuerdo a datos oficiales del Indec.
Esta semana, Unicef Argentina lanzó una nueva campaña y publicó un informe bajo el título "El hambre no tiene final feliz".
"La octava encuesta en hogares con niñas, niños y adolescentes, revela que un millón de chicas y chicos se van a la cama sin cenar, cifra que se eleva a un millón y medio si se incluyen aquellos que se saltean alguna comida durante el día. En el caso de las personas adultas que viven en esos hogares y que se saltean alguna comida, el número se eleva a 4.5 millones, en muchos casos porque priorizan que sus hijos o hijas puedan alimentarse", afirma Unicef.