Dictadura en Santa Fe: sentencia histórica por el ataque sistemático a trabajadores y niños en Laguna Paiva
El Tribunal Federal de Santa Fe dictará sentencia en la causa Laguna Paiva II, que juzga la persecución a obreros, familiares e infancias en la dictadura.
Este jueves 30 de julio, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Fe dará a conocer el veredicto en la causa conocida como "Laguna Paiva II", un proceso judicial por delitos de lesa humanidad.
Este jueves 30 de julio, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Fe dará a conocer el veredicto en la causa conocida como "Laguna Paiva II", un proceso judicial por delitos de lesa humanidad que echó luz sobre una de las facetas más crudas de la última dictadura cívico-militar en la región: el direccionamiento del aparato represivo estatal contra el movimiento de trabajadores y el impacto devastador en sus entornos familiares e infancias.
Te podría interesar
El juicio, encabezado por los jueces Ricardo Vázquez, Mario Gambacorta y Osvaldo Facciano, tiene en el banquillo de los acusados a cuatro integrantes de la estructura represiva que operó principalmente desde el Departamento de Informaciones D-2 de la Policía de Santa Fe. Se juzga la responsabilidad de los expolicías de inteligencia Eduardo Enrique Riuli, Oscar Alberto Cayetano Valdez y Antonio Parvellotti, junto con el exsecretario judicial federal Víctor Hermes Brusa, imputados por secuestros, tormentos, allanamientos ilegales y abandono de niños en perjuicio de 34 víctimas.
Juicio en Santa Fe: sentencia histórica por el ataque sistemático a obreros y niños
A diferencia de otros procesos, este debate dejó en evidencia cómo el terrorismo de Estado focalizó su accionar contra trabajadores ferroviarios, dirigentes gremiales y obreros de la zona de Laguna Paiva —ciudad de profunda tradición sindical—, así como de obreros del Frigorífico Nelson.
Figura penal de genocidio
Federico Pagliero, abogado querellante en representación de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), remarcó en su alegato que los hechos deben ser encuadrados bajo la figura penal de genocidio. "Hubo un ataque discriminado hacia una parte del sector de la sociedad, del sector civil, que fueron los trabajadores, los obreros, en este caso los obreros de Laguna Paiva", explicó el letradoen diálogo con AIRE, al tiempo que enfatizó que "sobradamente se ha acreditado la participación criminal de cada uno de los imputados", para quienes la querella solicitó la pena máxima de 25 años de prisión.
Los operativos analizados se desplegaron entre febrero y junio de 1980 en localidades como Laguna Paiva, Esperanza, Ceres, Santo Tomé e incluso en Lima (Buenos Aires). Según la reconstrucción de la fiscalía y las querellas, las víctimas eran trasladadas al centro clandestino que funcionaba en el D-2 o a dependencias como la Guardia de Infantería Reforzada (GIR), donde sufrían tormentos físicos y psicológicos antes de ser obligadas a firmar declaraciones fraguadas ante el fuero federal.
El ensañamiento con las familias y la afectación a las infancias
El proceso judicial no solo expuso la persecución a los trabajadores, sino también el castigo que se extendió de forma sistemática hacia sus núcleos familiares: esposas, hermanos, e hijos.
Uno de los capítulos más dramáticos reconstruidos en el debate fue el secuestro del matrimonio compuesto por Arnaldo Catalino Páez y Juana Tomasa Medina el 15 de febrero de 1980 en una ladrillera de Lima, junto a su hijo mayor.
LEER MÁS ► La causa Laguna Paiva II entra en su etapa final: alegatos y pedido de condenas
Como consecuencia del operativo ilegal, otros seis hijos de la pareja —de entre un mes y medio y 12 años— quedaron completamente abandonados en el lugar. Guiados por la hermana mayor, los niños debieron sobrevivir y trabajar por sus propios medios tras encontrar su vivienda saqueada, hasta que la Cruz Roja logró trasladarlos a hogares en San Nicolás antes de poder reencontrarse con su madre.
Sobre este punto, Pagliero destacó el avance jurisprudencial que permitió incluir formalmente el ataque a las infancias dentro del plan sistemático: "Ese ataque no solo fue hacia los obreros, sino hacia sus familias: hermanos, hermanas, sobrinos, sobrinas, hijas e hijos, incluyendo en este caso una gran cantidad de infancias que fueron brutalmente atacadas. Algunas privadas de su libertad, sometidas a tormentos, y la mayoría abandonadas a su suerte".
Con el antecedente del juicio de 2021 donde ya habían sido condenados seis policías provinciales por privaciones ilegítimas de la libertad y torturas, este nuevo fallo de la causa "Laguna Paiva II" buscará cerrar un ciclo de reparación histórica para las víctimas y sobrevivientes que sostuvieron la búsqueda de justicia durante más de cuatro décadas.
“Poner su propio cuerpo para relatar el horror de lo vivido”
Por otro lado, Pabliero hizo hincapié en el rol que cumplieron los familiares, sobre todo los niños, niñas y adolescentes (hoy adultos) que se animaron a declarar en el proceso y revivieron la tragedia.
“Celebramos este segundo debate oral, el cual nos da la oportunidad de centrar la mirada específicamente en las infancias. Y ello se lo debemos al colectivo de infancias hoy adultas, que declararon no una, sino dos veces, con lo que significa poner su propio cuerpo para relatar el horror de lo vivido”, destacó el abogado y agregó: “En este punto, reconocemos el esfuerzo de María Ceferina Páez y sus hijes que viajaron desde General Villegas; de la familia de Miguel Páez y Elba Medina de Esteban Rams; de la familia de Ramona Páez de Ceres y sus hijas; como así también de la familia de Catalino Páez y Juana Medina sus hijas e hijos que aquí están presentes”.
“Es un reconocimiento a las familias completas, que, no sólo nos han permitido acompañarlas en este camino de reconstrucción, sino que nos han brindado un trato muy cálido, amoroso, familiar. Nos han confiado sus historias de vida para presentar una denuncia pionera en el 2021, que luego de atravesar un largo proceso, hoy florece en este debate histórico”, dijo el letrado, quien resaltó que la necesidad y vigencia de este reclamo de justicia se traduce en el gran acompañamiento y apoyo que tiene esta causa desde la sociedad civil. “Hoy acompañan activamente este juicio el Foro contra la Impunidad y la Justicia de Santa Fe, la Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe, la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes, las universidades, los colegios profesionales y los trabajadores de la prensa”, añadió.
Por último, reveló que “mucho se ha hablado sobre la novedad de lo que significa la posibilidad concreta de que se reconozca el abandono de las infancias como delito de lesa humanidad por primera vez en nuestro país. Sin embargo, para las familias que representamos nada de esto es una novedad. El abandono y la multiplicidad de delitos sufridos por las infancias son una mochila que llevan hace 46 años, y que hoy han dejado en manos de los jueces de este tribunal”.








