Federico Grabich, de la pileta olímpica a gestionar los Juegos Suramericanos en Santa Fe

El nadador olímpico santafesino asumió un nuevo desafío durante los Juegos Suramericanos: como embajador y sport manager de natación, trabaja para que la competencia se desarrolle con estándares internacionales. “Es un orgullo muy grande que nuestra provincia y nuestra ciudad puedan tener un evento así”, sostuvo.

Para Grabich, uno de los grandes valores de estos Juegos Suramericanos está en la infraestructura que queda para Santa Fe una vez que termine la competencia.

Para Grabich, uno de los grandes valores de estos Juegos Suramericanos está en la infraestructura que queda para Santa Fe una vez que termine la competencia.

Federico Grabich conoce como pocos lo que significa tirarse a una pileta en una competencia internacional. Representó a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y Río 2016, fue campeón panamericano y medallista mundial. Ahora atraviesa una nueva etapa vinculada al deporte: durante los Juegos Suramericanos que se desarrollan en Santa Fe, Rosario y Rafaela, dejó por un momento las antiparras de competidor para asumir el rol de embajador y sport manager de natación.

La jornada inaugural encuentra a Grabich trabajando en la pileta de Rosario, donde su tarea está lejos de ser solamente protocolar. Su función consiste en resolver los problemas que aparecen durante la organización y garantizar que cada detalle esté preparado para una competencia de nivel continental.

“Soy el sport manager del evento, un poco el que resuelve todos los problemas que van surgiendo, que son muchísimos”, explicó durante una entrevista con AIRE.

Entre las tareas que realizó antes del comienzo de la competencia estuvieron la instalación de los carriles, la colocación de los pisos de la pileta, el armado de la cartelería y las vallas, la preparación de los protocolos de premiación y la capacitación de los voluntarios.

“Un poco de todo eso”, resumió Grabich sobre una labor que comenzó mucho antes de que los primeros nadadores se tiraran al agua.

Una pileta con estándares olímpicos

Para Grabich, uno de los grandes valores de estos Juegos Suramericanos está en la infraestructura que queda para Santa Fe una vez que termine la competencia.

La pileta de Rosario, explicó, tiene el mismo nivel que las utilizadas en un Juego Olímpico o en un Mundial. La competencia se desarrolla en una piscina de 50 metros de largo por 25 de ancho, con una profundidad de 3 metros, necesaria también para las disciplinas acuáticas como el waterpolo y el nado sincronizado.

Además, las piscinas de este nivel incorporaron en los últimos años diez carriles, aunque en este torneo se utilizan ocho porque el volumen de competidores no requiere una mayor cantidad.

También existen parámetros específicos para elementos como los cubos de largada, los bordes y los filtros. La temperatura del agua es otro de los aspectos que deben controlarse: las normas internacionales establecen un rango de entre 25 y 27 grados. Durante la entrevista, Grabich contó que la pileta se encontraba a 25,5 grados.

“La pileta propiamente dicha es del mismo nivel en que se compite en un Juego Olímpico o en un Mundial. No hay más que lo que hay acá”, destacó.

El exnadador también valoró las instalaciones que se construyeron o acondicionaron para las distintas disciplinas en la provincia, como la cancha, la pista de atletismo y el velódromo de Rafaela.

Para Grabich, el verdadero valor de la inversión está en que esas instalaciones puedan ser utilizadas después por los deportistas santafesinos.

“Que estas cosas queden para todos nosotros, para los santafesinos, es un valor enorme”, remarcó.

Del alto rendimiento a acompañar a las nuevas generaciones

El paso de la competencia a la gestión tampoco fue sencillo para Grabich. Su carrera en la natación se extendió hasta los 33 años, algo que consideró poco habitual para la disciplina. Estuvo cerca de 25 años vinculado al deporte y más de 15 dentro de la selección argentina.

Sin embargo, nunca definió ese momento como un retiro.

Grabich ya participó en competencias similares como deportista y sabe lo que representa estar del otro lado.

Grabich ya participó en competencias similares como deportista y sabe lo que representa estar del otro lado.

“Tuve una transición al retiro que nunca lo llamé retiro tampoco. Una transición en la vida”, explicó.

La llegada de la paternidad fue uno de los factores que lo ayudaron a tomar la decisión de dejar la competencia y comenzar a disfrutar otras dimensiones de su vida.

Hoy encuentra una nueva forma de permanecer cerca de la natación. Durante sus últimos años como deportista ya disfrutaba aconsejar y acompañar a otros nadadores, compartir experiencias y ayudar desde otro lugar. Esa tarea que antes hacía de manera informal ahora forma parte de su trabajo en los Juegos Suramericanos.

“Hoy me toca acá también acompañar a los chicos. Es algo que me gusta”, contó.

Y vivir los Juegos desde afuera tiene un componente especial: ahora observa a deportistas que buscan los mismos objetivos que alguna vez persiguió él.

Grabich ya participó en competencias similares como deportista y sabe lo que representa estar del otro lado. Por eso, espera que la experiencia de ser locales les permita a los argentinos aprovechar un estímulo adicional.

“Tener más de 1.000 personas alentando en la tribuna de tu país es único. Hay que aprovecharlo”, afirmó.

El legado para el deporte santafesino

El exnadador también puso el foco en el impacto que puede tener la competencia sobre los chicos y jóvenes que practican deportes en la provincia. Santa Fe tiene una larga tradición en disciplinas como la natación y el atletismo, y Grabich destacó que muchos integrantes de las selecciones nacionales surgieron de la provincia.

Por eso, considera que contar con infraestructura de nivel internacional permite acercar esos espacios a quienes hoy están dando sus primeros pasos. “Hay que llevar muchos chicos que vean el deporte, que vean dónde se puede llegar”, planteó.

Para Grabich, además, es importante que los Juegos no aparezcan como algo lejano o inalcanzable. Muchos de los atletas que hoy compiten en instalaciones de primer nivel comenzaron sus carreras en lugares similares a los que transitan los chicos de la región.

La existencia de mejores instalaciones también puede contribuir a ampliar la cantidad de jóvenes que practican cada disciplina.

“Siempre que la infraestructura es mejor, la gente también se acerca. Tenés más puntos para entrenar cada deporte”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que el desafío continuará después de los Juegos y requerirá un trabajo de los dirigentes para aprovechar las instalaciones y generar mayor participación en las bases.

Por qué Grabich considera a la natación uno de los deportes centrales

En la previa de la competencia, Grabich también analizó las posibilidades argentinas en la pileta. Reconoció que Brasil representa un rival importante y lamentó las bajas de Agostina Hein y Ulises Sarabia, dos nadadores que llegaban con posibilidades concretas de pelear por medallas.

La natación, además, tiene una particularidad que la convierte en una disciplina clave dentro de los Juegos: la enorme cantidad de medallas que pone en disputa.

La natación, además, tiene una particularidad que la convierte en una disciplina clave dentro de los Juegos: la enorme cantidad de medallas que pone en disputa.

Aun así, destacó el nivel del equipo argentino y mencionó entre los referentes a Santiago y Búckagla, Andrea Berrino y Macarena Ceballos, a quienes definió como deportistas experimentados que atraviesan un gran momento.

La natación, además, tiene una particularidad que la convierte en una disciplina clave dentro de los Juegos: la enorme cantidad de medallas que pone en disputa.

Una misma persona puede competir en varias pruebas y llegar a ganar hasta diez medallas. Por eso, Grabich explica que el volumen de preseas que puede generar la natación es superior al de otros deportes, aunque eso no implique que una medalla obtenida en otra disciplina tenga menos valor.

“Natación es un deporte, como el atletismo, en el que se puede generar volumen de medallas”, sostuvo.

La invitación de Grabich: ir a ver los Juegos

En su nuevo rol, Grabich también busca que los Juegos Suramericanos sean una experiencia para toda la comunidad. Considera que no es habitual que este tipo de competencias se desarrollen en el país y, en este caso, que tengan como escenario a una provincia entera.

Por eso invitó especialmente a chicos, escuelas y familias a acercarse a las competencias. “Es una buena oportunidad para que los chicos, los colegios, las familias vengan. Un evento sano, lindo, el ambiente es hermoso”, expresó.

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