De Santa Fe al mundo: una escuela ganó el Mundial de Escritura y prepara un libro con los textos de sus alumnos
Una escuela de Santa Fe se consagró campeona del Mundial de Escritura 2026. Las alumnas y su docente contaron en AIRE cómo fue el camino al triunfo.
La Escuela N° 3106 Santa Rita de Casia, de la ciudad de Santa Fe, se consagró ganadora del Mundial de Escritura 2026.
La Escuela N° 3106 Santa Rita de Casia, de la ciudad de Santa Fe, se consagró ganadora del Mundial de Escritura 2026. Leonor García, docente de Lengua, y las alumnas Martina Gómez y Ariadna Maruzak visitaron AIRE y contaron cómo fue el camino que las llevó a competir entre equipos de distintos países.
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Alumnas de una escuela de Santa Fe ganaron el Mundial de Escritura 2026: “Es un triunfo de todos”
La comunidad educativa de la Escuela Santa Rita de Casia celebra un logro que comenzó como una propuesta extracurricular y terminó convirtiéndose en una experiencia internacional: uno de sus equipos ganó el Mundial de Escritura 2026.
En total, participaron 23 estudiantes de la institución. Dos grupos de la escuela lograron llegar a las semifinales, quedando entre los 20 mejores equipos de la competencia, y finalmente el equipo del que forma parte Ariadna Maruzak se quedó con el primer puesto.
“Estamos muy contentos, felices. Toda la escuela, la comunidad del barrio Santa Rita lo festeja. Es un triunfo de todos”, contó en Ahora Vengo Sábados Leonor García, profesora de Lengua y una de las docentes que acompañó a los estudiantes durante el proceso.
Cómo fue el camino de las alumnas de Santa Fe que ganaron el Mundial de Escritura
La competencia reunió este año a participantes de 54 países, según explicaron durante la entrevista. La dinámica exigía que los estudiantes escribieran textos nuevos a partir de consignas determinadas y dentro de un tiempo limitado.
Martina Gómez participó por primera vez este año. En su equipo, cada integrante escribió durante una semana y luego todos enviaron el texto que consideraban que tenía mayor potencial. Las docentes fueron las encargadas de seleccionar uno de ellos.
Después, el texto elegido fue trabajado y corregido colectivamente por los integrantes del equipo.
“Para mí era lo mejor. Para crecer y porque sentía que mi texto estaba incompleto, como que le faltaba algo. Y con ayuda de todos, de todos los integrantes del grupo, lo pudimos corregir”, explicó Martina.
Para ella, uno de los principales desafíos fue trabajar contra reloj. La consigna podía recibirse a distintas horas del día y había tiempo hasta las 6 de la mañana del día siguiente para entregar el trabajo.
Como durante la mañana estaba en la escuela y por la tarde tenía actividades extracurriculares, muchas veces terminaba escribiendo durante la madrugada.
“Yo nunca escribí tanto en el sentido de ‘voy a escribir una historia’. Jamás. Siempre escribí para las pruebas, para los trabajos prácticos, para cosas de la escuela, pero nunca utilicé mi imaginación”, contó.
Ariadna ya había participado y volvió a competir por Santa Fe
Ariadna Maruzak ya había participado en el Mundial de Escritura durante el año anterior, por lo que esta vez llegó con la experiencia de conocer la dinámica de la competencia.
Una de las cuestiones que logró mejorar fue la organización de los tiempos. Según contó, durante los momentos libres comenzaba a pensar ideas que después podía desarrollar cuando se sentaba a escribir.
Las consignas eran abiertas y podían plantear diferentes disparadores. Entre los ejemplos que recordó, había una propuesta que invitaba a escribir una noticia a partir del titular de una información.
Los textos debían ser completamente nuevos y no podían haber sido escritos previamente.
En el caso de su equipo, la selección del texto que representaría al grupo se realizó mediante una votación entre los propios integrantes. Aunque los textos eran anónimos, Ariadna reconoció que la elección no fue sencilla porque conocía a los compañeros que estaban detrás de cada producción.
“Fue complicado. No todos eran largos, pero también es un poco de presión porque son gente que conozco”, explicó.
Una propuesta que nació fuera del aula
Leonor García destacó que el Mundial de Escritura no formaba parte de una materia ni de las actividades habituales de la escuela. La convocatoria estaba abierta a los estudiantes que quisieran participar y el acompañamiento se realizó por fuera de las clases.
La docente contó que, junto con su colega Cielo Sanessi, acompañaron a los estudiantes durante el proceso de escritura, corrección y selección de los textos.
El trabajo incluyó encuentros en los pasillos de la escuela, consultas y hasta un grupo de WhatsApp donde los alumnos enviaban sus producciones para recibir opiniones.
“Es un trabajo fuera de la escuela”, explicó Leonor, quien destacó que este año la experiencia fue más llevadera al contar con el acompañamiento de otra profesora.
Para la docente, uno de los aspectos más valiosos fue poder establecer con los estudiantes otro tipo de vínculo a partir de la escritura.
“Es muy gratificante. Leerlos a ellos, tener charlas desde otro ámbito que no sea la escuela, que de alguna manera regula otro tipo de comunicación, es hermoso”, sostuvo.
La docente de Santa Fe cuestionó la idea de que los adolescentes “no leen”
El triunfo llegó además en una semana en la que los resultados de las pruebas PISA habían generado un fuerte debate sobre los niveles de lectura y aprendizaje de los estudiantes argentinos.
En ese contexto, Leonor planteó una mirada diferente sobre la relación de los adolescentes con la lectura.
“En las escuelas de Santa Fe, en las escuelas del país pasan cosas maravillosas que hay que mostrarlas”, afirmó.
La docente sostuvo que los adolescentes leen, aunque no necesariamente de la misma manera que lo hacían generaciones anteriores. En su opinión, las redes sociales y el acceso permanente a contenidos modificaron la velocidad y las formas de leer, informarse y procesar información.
“Leen de manera diferente, pero hay que darles esos espacios para que ellos nos muestren”, remarcó.
También señaló las dificultades que atraviesa actualmente la tarea docente y consideró que el acompañamiento institucional resulta fundamental para poder desarrollar proyectos por fuera de la estructura habitual de las clases.
“Los chicos leen, pero de otra manera”: qué dicen las alumnas
Martina reconoció que no es una persona a la que le guste especialmente leer libros. Prefiere los contenidos visuales y durante buena parte de su trayectoria escolar leyó principalmente novelas y textos en formato digital.
Sin embargo, explicó que con el tiempo comenzó a reconocer como lectura buena parte de los contenidos que consume diariamente a través del celular.
“Me di cuenta que la mayoría de palabras, conocimientos, cosas que sé o información siempre proviene del celular”, contó.
Ariadna, en cambio, aseguró que disfruta de la lectura, aunque reconoció que a veces le cuesta comenzar un libro. También destacó que su experiencia en el Mundial de Escritura le permitió notar una evolución en su propia manera de escribir.
Para ella, no solamente los libros pueden aportar herramientas para desarrollar la escritura. También mencionó las series y los videos que consume en internet, especialmente aquellos que analizan personajes y diferentes historias.
“Todas nos pueden dejar alguna enseñanza, incluso si las internalizamos”, sostuvo.
Qué quieren estudiar las campeonas del Mundial de Escritura
Aunque el Mundial de Escritura despertó en ambas una experiencia vinculada con la literatura, ninguna proyecta necesariamente una carrera relacionada con las letras.
Martina contó que le interesa estudiar Arquitectura en la Universidad Nacional del Litoral (UNL), mientras que Ariadna tiene entre sus planes estudiar Geología.
La experiencia, sin embargo, les dejó una enseñanza que trasciende la competencia.
Para Ariadna, el desafío consiste en no subestimar los contenidos que las personas consumen, porque pueden aportar herramientas y conocimientos incluso cuando no forman parte de una actividad educativa tradicional.
La escuela Santa Rita de Casia prepara un libro con los textos
Después del triunfo, el proyecto continuará con una nueva etapa: la publicación de una antología con los trabajos realizados por los estudiantes.
Leonor adelantó que el libro será editado durante octubre y que incluirá las producciones de los alumnos que participaron de la competencia.
El año pasado la escuela ya había realizado una experiencia similar con una antología de cuentos y ahora prepara una segunda publicación.
Además de Martina y Ariadna, otros estudiantes que formaron parte del equipo ganador serán mencionados en el libro. En total, fueron 23 los alumnos de la institución que participaron del Mundial de Escritura.
El objetivo de la comunidad educativa es que la publicación pueda llegar a distintas bibliotecas y continuar dando visibilidad al trabajo que los estudiantes realizan dentro y fuera de las aulas.
Así, lo que comenzó como una invitación a escribir terminó con un campeonato internacional ganado por estudiantes de una escuela de Santa Fe y con un nuevo proyecto editorial en marcha.




