Ni al horno ni salteada: la mejor forma de cocinar mandioca para mantener sus nutrientes
¿Cómo cocinar mandioca? Especialistas revelan por qué hervirla es la mejor opción para conservar su vitamina C, potasio y fibra sin perder su textura cremosa.
Conocé la forma ideal para no perder los beneficios.
Aunque el horno y el salteado son populares, los especialistas en nutrición coinciden en que hervirla es el método definitivo.
Al ser una fuente de carbohidratos complejos, la mandioca requiere una cocción pareja que solo el agua hirviendo garantiza para conservar sus propiedades intactas.
Este método no solo protege su contenido de vitamina C, potasio y fibra, sino que también cumple una función de seguridad alimentaria: ayuda a eliminar compuestos naturales que podrían resultar irritantes si la raíz no alcanza el punto de cocción adecuado.
Gracias a su sabor neutro, la mandioca hervida es sumamente versátil. Podés disfrutarla simplemente con aceite de oliva y sal, o elevar el plato espolvoreando queso rallado por encima. También es la base ideal para preparar un puré de mandioca suave que se adapta a cualquier estilo de cocina.