Si tenés ganas de algo dulce pero no querés prender el horno ni pasar horas en la cocina, esta receta de avena, manzana y canela es la solución perfecta. Con ingredientes que seguro tenés en casa, podés preparar un postre casero, saludable y súper rendidor en apenas 15 minutos.
La combinación de avena, manzana y canela no solo es deliciosa, sino que también aporta fibra y energía, ideal para una merienda, un desayuno distinto o ese antojo improvisado que aparece de repente.
Los ingredientes que necesitás para el postre de avena, manzana y canela
2 manzanas
1 taza de avena (tradicional o instantánea)
1 cucharada de azúcar (podés reemplazar por edulcorante o directamente omitirla si la manzana es bien dulce)
El paso a paso para preparar el postre en solo 15 minutos
Pelá y rallá las manzanas. Llevá la fruta a una sartén con una cucharada de azúcar y una pizca de canela. Cociná a fuego bajo hasta que estén blandas y perfumadas.
En un bowl, mezclá la avena con leche, miel y esencia de vainilla. Si usás avena instantánea o la hidratás previamente con leche caliente, el proceso es aún más rápido.
Sumá la manzana cocida a la mezcla de avena y revolvé bien hasta que todo quede cremoso y uniforme.
Llevá la preparación a la heladera por al menos 10 minutos para que tome consistencia. Si tenés poco tiempo, podés dejarla menos, pero cuanto más fría, mejor textura.
Serví en vasitos o bowls individuales para una presentación más tentadora.
Tips para personalizar tu postre y hacerlo aún más rico
Podés sumar frutos secos, pasas, chips de chocolate o un poco de yogur para darle un toque distinto y hacerlo más completo. Si preferís una versión más light, reemplazá el azúcar por edulcorante o simplemente omitila si la manzana está bien madura y dulce.
Esta receta es versátil, económica y perfecta para resolver algo rico en pocos minutos. Ideal para quienes buscan cuidarse sin resignar sabor y para los que no quieren complicarse con preparaciones largas o ingredientes difíciles de conseguir.