El okonomiyaki es uno de esos platos que sorprenden y enamoran desde el primer bocado. Originario de Japón, muchos lo describen como una mezcla entre tortilla, panqueque y pizza, pero lo cierto es que tiene identidad propia y una versatilidad que lo hace ideal para cualquier cocina argentina.
Su nombre significa literalmente “a la parrilla, como te guste”, y eso lo dice todo: podés hacerlo con lo que tengas a mano. La base es simple: repollo (col), harina, huevo y un poco de caldo o agua. A partir de ahí, la creatividad manda: panceta, pollo, verduras, queso o lo que se te ocurra.
Ingredientes básicos para el okonomiyaki
1/2 repollo (col) picado fino
1 taza de harina común
2 huevos
1/2 taza de caldo o agua
Opcionales: panceta, pollo cocido, verduras, queso, lo que tengas en la heladera
Qué es el okonomiyaki y cómo hacerlo en casa en 6 pasos.
Paso a paso: cómo hacer okonomiyaki en casa
Prepará la base: En un bowl grande, mezclá el repollo picado, la harina, los huevos y el caldo o agua. Sumá los ingredientes que más te gusten (panceta, pollo, verduras, queso, etc.).
Lográ la textura: Revolvé bien hasta que la mezcla quede espesa y uniforme, pero con textura. No tiene que ser líquida.
Calentá la sartén: Poné un poco de aceite en una sartén y calentá a fuego medio.
Cociná la tortilla: Volcá la mezcla formando una especie de tortilla gruesa. Cociná unos minutos de cada lado, hasta que esté dorada por fuera y bien cocida por dentro.
No la aplastes: Es importante no presionar demasiado la preparación para que conserve su volumen y quede esponjosa.
Serví con salsas: Al servir, agregá mayonesa, salsa agridulce, salsa de soja o lo que prefieras. Podés sumar especias o hacerla más liviana usando solo claras.
Tips para un okonomiyaki perfecto
Si querés una versión más liviana, usá solo claras de huevo.
Sumá especias como jengibre, ajo en polvo o cebolla de verdeo para darle más sabor.
Probá diferentes combinaciones de ingredientes según lo que tengas en casa.
El okonomiyaki es una receta distinta, fácil y perfecta para salir de lo habitual con ingredientes simples. Ideal para una cena rápida, para sorprender a la familia o para animarse a probar algo nuevo sin complicaciones.