Galletitas de avena y banana con 3 ingredientes: el snack saludable que se resuelve en minutos
Esta variante natural aprovecha la fibra y el potasio de la fruta para ofrecer una opción saciante que evita los picos de glucemia y el uso de conservantes.
Las preparaciones que omiten harinas y azúcares agregados lideran las tendencias de búsqueda por su perfil nutricional y su facilidad de elaboración.
La búsqueda de snacks nutritivos que no requieran largas horas de preparación transformó el consumo de alimentos durante la tarde. En este contexto, la combinación de avena y banana madura ofrece una base naturalmente dulce que no necesita aditivos químicos para lograr una textura agradable.
Al ser una receta de pocos elementos, se reduce la complejidad en la cocina y se garantiza un resultado exitoso para cualquier perfil de usuario.
Cómo hacer galletitas de avena y banana
Ingredientes
Para la elaboración de esta receta se requieren elementos básicos que suelen estar presentes en cualquier hogar:
2 bananas maduras
1 taza de avena fina o gruesa, según la preferencia de textura
Opcional: un puñado de chips de chocolate o nueces para añadir un contraste de sabor y textura
Galletitas de avena y banana (1)
La utilización de bananas maduras proporciona la dulzura y la humedad necesarias para que la avena se transforme en un snack crujiente en pocos minutos.
Preparación
Procesado de la fruta: triturar las bananas con un tenedor hasta obtener un puré homogéneo y sin trozos grandes.
Integración de secos: incorporar la avena y los agregados opcionales, mezclando hasta que la masa sea pegajosa y uniforme.
Formado de piezas: disponer pequeñas porciones sobre una placa para horno previamente aceitada, presionando levemente para dar forma de galleta.
Cocción: llevar a un horno precalentado a 180 grados durante aproximadamente 15 minutos o hasta que los bordes se observen dorados.
Recomendaciones para una mejor conservación
Debido a la ausencia de harinas secas y conservantes artificiales, la durabilidad de este snack es limitada en comparación con los productos industriales. Es fundamental almacenar las piezas en un recipiente hermético y mantenerlas refrigeradas para preservar la frescura de la fruta.
Este tipo de alimento es valorado por su aporte de energía sostenida, siendo una opción recurrente para consumidores que realizan actividad física o buscan alternativas saludables para la merienda.