¿Tenés ganas de algo casero, rendidor y con ese toque irresistible del salame? El pan de salame en sartén es la solución perfecta para cuando querés sorprender sin complicarte la vida.
No hace falta horno, ni largas esperas, ni ingredientes difíciles de conseguir. En menos de una hora, podés disfrutar de un pan esponjoso por dentro, dorado por fuera y con todo el sabor que buscás para acompañar el mate, armar una picada o simplemente darte un gusto en la merienda.
Mezclá los secos: En un bowl, poné la harina, el polvo de hornear y la sal.
Sumá los líquidos: Agregá el huevo, la leche y el aceite. Mezclá hasta que te quede una masa espesa pero fluida.
Incorporá el salame: Sumá el salame picado y, si te gusta, el queso rallado. Integrá bien todo.
Cocción en sartén: Aceitá apenas una sartén antiadherente. Volcá la mezcla, emparejá y tapá.
Cociná a fuego bajo: Dejá que se cocine entre 25 y 30 minutos. Cuando esté firme, ayudate con un plato para girarlo y cociná 5 a 10 minutos más del otro lado.
En total, en 45 a 50 minutos tenés un pan casero listo para disfrutar.
Tips para que tu pan de salame salga de diez
Usá fuego bien bajo para que no se queme la base.
Tapá siempre la sartén para que se cocine parejo.
Si querés más sabor, agregá orégano o pimienta a la mezcla.
Este pan es ideal para acompañar el mate, sumar a una picada o usar como base para sandwiches. Esponjoso, sabroso y súper fácil, se va a convertir en un clásico de tus tardes.