Fainá casera perfecta: el truco clave para que salga bien dorada y crocante
La fainá clásica de pizzería se puede hacer en casa sin complicaciones. El secreto está en un paso que casi nadie respeta y que cambia el resultado final.
Cómo preparar la fainá perfecta.
La fainá es un imprescindible de las pizzerías porteñas y conquistó su lugar en la mesa argentina gracias a su textura crocante y su sabor inconfundible. Aunque parece una receta sencilla, lograr una fainá casera dorada, pareja y fácil de desmoldar depende de aplicar un detalle que muchos pasan por alto.
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Cómo preparar la fainá casera perfecta
Ingredientes
- 200 g de harina de garbanzo
- 500 ml de agua
- 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva
- Aceite para la asadera
- Pimienta negra (opcional)
- Cebolla de verdeo picada (opcional)
Paso a paso
- Colocar la harina de garbanzo en un bowl grande y sumar el agua. Batir con energía hasta lograr una preparación homogénea y sin grumos. Si se busca una textura más fina, se puede colar.
- Incorporar 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva y mezclar hasta integrar por completo.
- Tapar la preparación y llevarla a la heladera hasta el día siguiente. Este reposo permite que la harina se hidrate bien y mejora notablemente la textura final.
- Encender el horno a 200 °C o un poco más. Engrasar una asadera con abundante aceite, cubrir toda la base y calentarla algunos minutos en el horno.
- Una vez que la placa esté caliente, verter la mezcla y llevarla al horno entre 30 y 40 minutos, hasta que la superficie se vea bien dorada.
- El resultado es una fainá crocante por fuera y tierna por dentro, ideal para acompañar una buena muzzarella o disfrutar sola, recién salida del horno.
Video: receta de fainá
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