Cañoncitos de dulce de leche con tapas de empanada: la receta express de Estefi Colombo
¿No tenés nada para el mate? Prepará estos cañoncitos de dulce de leche en minutos usando tapas de empanada. La técnica de Estefanía Colombo para que salgan perfectos.
Cañoncitos de dulce de leche con tapas de empanada.
No hace falta ser un experto pastelero ni pasar horas amasando hojaldre para disfrutar de un clásico de la panadería argentina. Estefanía Colombo, la chef que es furor en redes por simplificar la cocina, reveló el truco definitivo para hacer cañoncitos de dulce de leche utilizando un paquete de tapas de empanada de hojaldre. El resultado es increíble: crocantes, dorados y con ese sabor casero que conquista a grandes y chicos.
El secreto está en el "hojaldre" de heladera
La clave de esta receta es utilizar las tapas de empanada que vienen etiquetadas como "hojaldradas". Gracias a su composición, al entrar en contacto con el calor del horno, las capas se separan creando esa textura aireada y crujiente que caracteriza a los cañoncitos de panadería.
tapas de empanada de hojaldre: 1 paquete (12 unidades).
dulce de leche repostero: 250 g (es vital que sea repostero para que no se escape).
azúcar impalpable: cantidad necesaria para decorar.
manteca derretida o huevo: para pincelar.
Cañoncitos de dulce de leche con tapas de empanada.
Cañoncitos de dulce de leche con tapas de empanada.
Paso a paso: cómo hacer los cañoncitos en minutos
Corte de las tiras: estirá apenas cada tapa de empanada para darle una forma más ovalada. Cortá tiras de unos 2 centímetros de ancho a lo largo de la masa.
El molde casero: si no tenés los tubitos de metal de repostería, ¡no te preocupes! Podés fabricarlos envolviendo un poco de papel aluminio en forma de cilindro o usar palitos de madera forrados.
El enrollado: enrollá cada tira de masa en el cilindro, superponiendo un poquito los bordes en cada vuelta para que no se abran al cocinarse.
Horneado express: colocá los cañoncitos en una placa enmantecada (con el cierre de la masa hacia abajo). Pincelalos con huevo batido o manteca y llevalos a un horno fuerte (200°C) durante unos 10 a 12 minutos o hasta que estén bien doraditos.
Relleno generoso: una vez fríos, retirá el molde con cuidado. Poné el dulce de leche repostero en una manga (o una bolsa limpia con la punta cortada) y rellená cada cañoncito de punta a punta.
Toque final: espolvoreá con abundante azúcar impalpable para darles esa terminación de panadería artesanal.