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Estas deliciosas son un acompañamiento popular en los cafés y bares de los Países Bajos, donde se sirven como tapa o como parte de un plato principal. Su tamaño pequeño los convierte en una opción ideal para picar entre amigos o disfrutar como entrada antes de una comida.
El paso a paso para hacer bitterballen en casa
Estas bolitas fritas son conocidas por su interior suave y cremoso, que puede variar en sabor según la receta utilizada, pero siempre manteniendo su característica textura crujiente por fuera. Aprendé a hacerlos, a continuación.
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Los bitterballen son un plato holandés que destaca por su sabor delicioso.
Ingredientes:
- 50 g de manteca
- 50 g de harina
- 300 ml de caldo de carne o caldo de pollo
- 150 g de carne cocida y desmenuzada (puede ser carne de ternera, pollo o una mezcla)
- 1 cebolla pequeña, finamente picada
- Perejil fresco picado (al gusto)
- Sal y pimienta al gusto
- Nuez moscada rallada (opcional)
- Pan rallado
- 2 huevos batidos
- Aceite vegetal para freír
Preparación:
- En una sartén grande, derrite la manteca a fuego medio. Agrega la cebolla picada y cocina hasta que esté transparente y tierna.
- Añade la harina y mezcla bien para formar un roux. Cocina por unos minutos para que la harina pierda el sabor crudo.
- Poco a poco, vierte el caldo de carne o pollo caliente mientras mezclas constantemente para evitar grumos. Cocina la mezcla hasta que espese y se forme una bechamel cremosa.
- Agrega la carne cocida y desmenuzada, el perejil picado, la sal, la pimienta y la nuez moscada rallada (si se desea). Mezcla bien y cocina por unos minutos más hasta que todos los ingredientes estén bien incorporados y la mezcla esté espesa. Retira del fuego y deja enfriar completamente.
- Una vez que la mezcla esté fría y firme, forma bolitas del tamaño de una nuez con las manos limpias. Coloca las bolitas en una bandeja o plato mientras preparas el rebozado.
- Prepara tres platos o recipientes poco profundos: uno con pan rallado, otro con los huevos batidos y otro vacío para colocar las bolitas rebozadas.
- Pasa cada bolita primero por el pan rallado, asegurándote de que estén completamente cubiertas. Luego, sumérgelas en huevo batido y vuelve a pasarlas por pan rallado para formar una capa exterior crujiente.
- Calienta suficiente aceite en una sartén profunda o freidora a fuego medio-alto.
- Fríe las bolitas en lotes pequeños, asegurándote de no sobrecargar la sartén para mantener la temperatura del aceite constante y lograr un dorado uniforme.
- Retira las bitterballen cuando estén doradas y crujientes, y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Sirve los bitterballen calientes como aperitivo o acompañamiento, acompañados de mostaza o salsa holandesa.
Embed - BITTERBALLEN o "croquetas holandesas" de carne y queso