El fiscal federal Walter Rodríguez, que investiga la cueva financiera descubierta en un departamento de la zona del Puerto de Santa Fe, quiere sumar a la causa una pericia que tiene como eje analizar el contenido de la computadora secuestrada en el marco del allanamiento que ejecutaron en su momento policías de la Agencia de Investigación Criminal y Gendarmería.
Se trata de una Mac Apple, de última generación, a la cual el fiscal quiere acceder para evaluar su contenido y establecer si en la máquina aparecen nuevas pruebas y actores que pudieron haber participado de las maniobras que llevó adelante el financista y exasesor del Concejo Municipal, Yamil “Turco” Benavidez, actualmente procesado por intermediación financiera no autorizada, defraudaciones con cuentas bancarias fantasmas y lavado de activos.
La pericia se encuentra en una encrucijada, ya que si bien la computadora se encuentra secuestrada y a disposición del Juzgado Federal N°2, la misma no pudo ser abierta por la Gendarmería debido a que posee un sistema de seguridad que hasta el momento la fuerza federal no puede lograr acceder.
Ese impedimento lleva al fiscal a evaluar por estas horas si acude al departamento de análisis digital de otra fuerza federal, como, por ejemplo, el de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. En caso de no encontrar respuestas, existe la posibilidad de que el funcionario del Ministerio Público Fiscal recurra a un organismo internacional.
La idea de realizar la pericia surgió después de que la fuerza analizara dos de los tres celulares que fueron secuestrados el 12 de septiembre pasado, cuando detectives de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) allanaron el departamento del Complejo Amarras Center del Puerto de Santa Fe (que había alquilado Benavidez) y encontraron una millonaria suma de dinero sobre una mesa, máquinas de contar billetes y tarjetas de débito ligadas a cuentas bancarias creadas con nombre de terceros sin su consentimiento.
En el peritaje al teléfono iPhone 11 de Benavidez, la Justicia estableció que en WhatsApp el cambista figuraba como “Juan García” y bajo esa identidad realizaba maniobras de compra y venta de dólares a espaladas del Banco Central.
Además, se estableció que por ese celular mantenía contacto con otros dos implicados en causa identificados como Raúl Adrián Manonellas y Juan Emilio Gastaldo.
Mientras que en el peritaje al otro teléfono, iPhone 6s Plus, la Justicia detectó que el exasesor del Concejo Municipal tenía chats que comprometían no solo a él, sino a su pareja, María Laura Miassi, la exdirectora provincial de crédito público, quien también fue procesada por intermediación financiera y lavado de activos.
Si bien los teléfonos fueron abiertos por la Gendarmería, los peritos detectaron que muchas de las conversaciones por WhatsApp y Telegram que había en ambos dispositivos tenían activadas la función de eliminación automática, por lo que muchos de los mensajes no pudieron ser recuperados.
Esa situación lleva al fiscal Rodríguez a querer abrir la Mac de Benavidez para determinar si dentro del dispositivo existen elementos que puedan vincular a nuevas personas en la trama u otros registros contables sobre los millonarios flujos de dinero que movía el financista oriundo de la provincia de Entre Ríos.
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