"Bajar la edad de imputabilidad es una medida cortoplacista que no va a resolver la inseguridad", advirtió un juez de Menores
Rodrigo Morabito, el magistrado que escribió una carta abierta a Milei en el marco del debate por la baja en la edad de imputabilidad, alertó en AIRE: “Trabajamos sobre los efectos del delito y no sobre las causas”.
Para el juez de Menores de Catamarca, Rodrigo Morabito, la baja de imputabilidad no soluciona la inseguridad
En medio del debate nacional por la baja de la edad de imputabilidad que desató el crimen de Jeremías Monzón en Santa Fe, el juez de la Cámara de Responsabilidad Penal Juvenil de Catamarca, Rodrigo Morabito, cuestionó con dureza la nueva Ley Penal Juvenil impulsada por el Gobierno y advirtió que se trata de una medida “cortoplacista” que no resolverá los problemas estructurales de la inseguridad en la Argentina.
En una entrevista con el programa 6AM, que se emite cada sábado por AIRE, el magistrado explicó los fundamentos de la carta abierta que le envió al presidente Javier Milei, donde expone su postura crítica frente a la propuesta de bajar la edad de punibilidad.
“Siempre trabajamos sobre los efectos del delito y no sobre las causas. Cuando bajamos la edad para castigar, lo que estamos haciendo es llegar tarde. Ya hay víctimas, y lo que deberíamos evitar es que existan víctimas y también que existan chicos que lleguen al sistema penal”, sostuvo Morabito.
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El juez aclaró que su postura no busca minimizar hechos graves ni el dolor de las víctimas, pero remarcó que el delito adolescente no supera el 3 o 4% del total en el país, un dato que, a su entender, desarma la idea de que la inseguridad esté vinculada centralmente a los menores.
“Eso no significa que un delito cometido por un adolescente no sea grave, pero las estadísticas muestran que la baja de la edad no reduce la criminalidad. Los países que la aplicaron, como Brasil o Uruguay, tienen tasas de homicidio más altas que la Argentina”, explicó.
Un problema estructural
Morabito también advirtió que la Argentina tiene una de las edades de punibilidad más altas de la región, junto con Cuba, y al mismo tiempo una de las tasas de homicidios más bajas de América Latina, lo que refuerza su argumento de que endurecer el sistema penal no es una solución efectiva.
Además, recordó que el país ratificó la Convención de los Derechos del Niño, que establece estándares internacionales claros sobre la edad mínima de responsabilidad penal. “Bajarla no solo sería ineficaz, sino también inconvencional”, subrayó.
En ese marco, planteó una pregunta central: qué recursos destinaría el Estado si se baja la edad de imputabilidad. “¿Dónde van a estar esos chicos? ¿Qué presupuesto se va a asignar? ¿Cómo se va a trabajar en su reinserción social? Hoy las cárceles son la crónica de una reinserción fallida”, alertó.
El perfil de los chicos que llegan a la Justicia
Desde su experiencia en la justicia juvenil, Morabito describió un panorama social complejo. “Vemos siempre el mismo perfil: varones, pobres, con violencia naturalizada, deserción escolar, consumo problemático y muchas veces reclutados por bandas delictivas”, señaló.
bullrich mama jeremias
La madre de Jeremías Monzón, el joven asesinado por tres menores en Santa Fe, fue recibida el viernes en el Senado por Patricia Bullrich.
En ese sentido, remarcó la debilidad de los sistemas de protección integral de niños y adolescentes, que deberían actuar antes de que el delito ocurra. “No tienen recursos humanos, materiales ni presencia real en el territorio. Ahí es donde el Estado llega tarde”, indicó.
También cuestionó el enfoque exclusivamente represivo. “Combatir el delito no es solo más policías, más armas o más patrulleros. Es invertir en prevención, en educación, en contención y en políticas sociales, pero eso no da rédito electoral”, sostuvo.
Morabito comparó el actual debate con reformas penales anteriores que endurecieron las penas tras casos conmocionantes, pero que no lograron reducir el delito. “Seguimos discutiendo inseguridad. Eso demuestra que no hay soluciones mágicas ni atajos punitivos”, afirmó.
Finalmente, insistió en la necesidad de un abordaje integral y de largo plazo: “Si no trabajamos seriamente sobre las causas sociales del delito, vamos a seguir repitiendo estas discusiones cada vez que un caso grave conmocione a la opinión pública”.