menu
search
Policiales | femicidio | violencia de género |

Expenitenciario condenado por intento de femicidio: "Existió dolo homicida", sostiene el tribunal

En los fundamentos de la sentencia los jueces destacaron que Carlos Maranzana efectivamente quiso terminar con la vida de su expareja y madre de sus hijos, la última vez que la agredió en la vivienda de la zona norte de Santa Fe.

El tribunal que condenó a 14 años de prisión a Carlos Walter Maranzana, conformado por los jueces Leandro Lazzarini, Pablo Ruiz Staiger y Octavio Silva, dio a conocer los fundamentos de su decisión. El expenitenciario fue condenado por tres hechos cometidos en un contexto de violencia de género: lesiones dolosas, amenazas e intento de femicidio.

Los abogados defensores de Maranzana, Pedro Busico e Ignacio Alfonso Garrone, sólo habían cuestionado la calificación de intento de femicidio y habían solicitado que sea considerado un hecho de lesiones dolosas calificadas. Sin embargo, para los jueces Maranzana actuó con dolo homicida y avaló la calificación penal seleccionada por los fiscales Estanislao Giavedoni y Martín Torres.

Leer más ► Condenan a un penitenciario por violencia de género e intentar matar a su expareja

juicio maranzana 1.jpg
Los jueces dieron a conocer los fundamentos de la condena a Maranzana

Los jueces dieron a conocer los fundamentos de la condena a Maranzana

Violencia de género

En los fundamentos, al que tuvo acceso Aire Digital, el tribunal concluyó que la postura de la defensa no logró controvertir la hipótesis de los fiscales. En relación al primero de los hechos, las agresiones perpetradas a su expareja y a una amiga de ella en el interior de un automóvil, el tribunal quitó el agravante de violencia de género en las lesiones a la amiga, ya que la mujer recibió los golpes por parte de Maranzana al intentar proteger a su amiga.

Previamente, los jueces habían analizado el contexto de violencia de género al que estuvo sometida la víctima por Maranzana durante los años que duró la pareja: ”este contexto de violencia de género, que a pesar de que tampoco se encuentra controvertido, fue ampliamente acreditado durante el desarrollo del juicio”, valoró el tribunal.

Los jueces agregaron que “es indiscutible que para Maranzana su mujer era un objeto de su propiedad, que ni siquiera podía decidir sobre su propia vida”. El tribunal remarcó la narración que la víctima brindó en Cámara Gesell, que fue “riquísima en contenido ya que, en cada una de sus expresiones vertidas, se vislumbran todos los componentes y/o circunstancias que se deben valorar a fin de tener por acreditado el contexto de violencia de género. La víctima describe una vida completa, desde los inicios de la relación, de sometimiento y vulnerabilidad, no sólo desde lo físico al ser permanentemente golpeada sino también desde lo económico (solo él podía salir a trabajar) y emocional. Todo era agresión hacia su condición de mujer, de madre, de persona”, remarcaron.

La mujer también reconoció que sus hijos le pidieron que se separara: “lo manifestado por la víctima también dio cuenta de la existencia de un clima violento, hostil, agresivo que se expandió a todo el núcleo familiar, incluso a los niños”, destacaron los jueces.

Leer más ► Juicio a un penitenciario por intento de femicidio: la víctima "es una sobreviviente"

PLACA NUMEROS-VIOLENCIA-DE-GENERO.jpg

Intento de femicidio

Al momento de dar la razón a la Fiscalía y no a la defensa en cuanto a que Maranzana quiso terminar con la vida de la mujer, el 3 de enero de 2020 en el interior de la vivienda, cuando la atacó a golpes de puños en la cabeza, y luego le dio un botellazo y un puntapié cuando ya se encontraba inconsciente, los jueces repasaron lo relatado por los testigos: la propia víctima, sus hijos y su sobrina.

Los niños declararon en Cámara Gesell: “yo me levanté y mi papá la estaba golpeando a mi mamá, lo agarré de la remera a mi papá y le dije que no haga más eso pero seguía, le dio dos botellazos y con un plato (. ..) yo fui afuera y salí a pedir ayuda porque era de mañana, para que ayuden que mi papá la deje a mi mamá, (. ..) yo entré de vuelta, mi papá la pateó a mi mamá, porque mi prima la estaba ayudando a alzarla, y se cayó mi mamá. La volvió a levantar porque no podía porque estaba desmayada. Salió mi papá y mi hermano cerró la puerta con llave", relató una de las hijas de la pareja.

Luego, el hermano agregó que había cerrado con llave la puerta de la casa una vez que Maranzana salió "porque mi papá iba a entrar de vuelta, la cerré para que no siga golpeando a mi mamá". Con todas estas manifestaciones, sumada a la de la sobrina de la víctima que también acudió en auxilio de la mujer, los jueces consideran que el agresor no cesó el ataque por voluntad propia, sino por la intervención de terceros: “entendemos que la conducta del acusado revela que existió, claramente, el dolo homicida hacia la víctima”, remarcó el tribunal.

Leer más ► Juicio a un penitenciario por intento de femicidio: el acusado pidió perdón y dijo que no quiso matar a la mujer

juicio maranzana 3.jpg
Estanislao Giavedoni y Martín Torres, fiscales de Homicidios

Estanislao Giavedoni y Martín Torres, fiscales de Homicidios

Los jueces repasaron el ataque a la mujer, mediante golpes de puño en la cabeza para luego pasar a estrellarle una botella de vidrio en la zona del cráneo, que la dejó semiinconciente: “no contento con ello, luego de la intervención de una de sus hijas y de su sobrina, le asestó una patada en la cabeza que la hace caer al suelo nuevamente y golpearse con el horno. Es decir que, si tomamos en cuenta la cantidad de golpes propinados, los medios utilizados -sobre todo la botella en cuanto elemento contundente y el puntapié- y la zona vital en la que Maranzana decidió atacar a la víctima, claramente debe interpretarse que su intención estaba dirigida a terminar con su vida”, remarcaron.

En relación a la postura de la defensa, que las lesiones ocasionadas no pusieron en riesgo la vida de la mujer, para el tribunal “ello no permite eliminar en el proceder del acusado su intención homicida. Su dolo homicida ha quedado patentado y expresado en las elecciones de su accionar en cuanto a la forma y la zona vital del ataque”. En cuanto a la comparación con la agresión perpetrada dentro del vehiculo, donde las lesiones fueron más graves, “hay una diferencia fundamental entre ambos hechos, la cual radica en la elección de los medios utilizados. Mientras que en el primer hecho sólo hubo golpes de puño, en el suceso de enero del 2020, además de ellos, se utilizó un elemento contundente como es la botella de vidrio asestada en la cabeza y un puntapié a una víctima ya inconsciente y en el suelo”, sostuvo el tribunal.

Finalmente, para los jueces “las razones por las cuales Maranzana no pudo cumplir su objetivo, consideramos que aquellas fueron totalmente ajenas a su decisión (…): la primaria intervención de su propia hija de tan sólo once años de edad -al momento del hecho- y luego la presencia de la sobrina en el lugar procurando brindar ayuda a la víctima, se destacan como indudables impedimentos ajenos a la voluntad de Maranzana que no le permitieron concretar su despliegue ilícito”.

Dejá tu comentario