Un reciente hecho ocurrido en la ciudad de Santo Tomé —donde un vecino mató a un adolescente de 16 años tras encontrarlo robando la bomba de agua de su casa— reabrió el debate sobre los límites de la justicia por mano propia, o bien, el exceso en legítima defensa.
En diálogo con el programa Creo de AIRE, el abogado penalista Alfonso Garrone desglosó los criterios técnicos que transforman un acto violento en una conducta justificada por el Estado.
¿Qué es la legítima defensa?: el análisis de un especialista en derecho penal, tras el crimen en Santo Tomé
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Según explicó Garrone, para que exista legítima defensa deben cumplirse tres requisitos específicos establecidos en el Código Penal:
Agresión ilegítima: Debe haber un ataque previo de un tercero. "No cualquier agresión amerita que uno se defienda; tiene que tener una entidad tal para ameritarlo", señaló el letrado. Además, advirtió que debe ser actual: "Si yo te quiero golpear, luego me voy a mi auto y vos de atrás me pegás un barrotazo, la agresión ya había finalizado".
Racionalidad del medio empleado: Es el punto más polémico. Garrone aclaró que no se trata de una "equivalencia de instrumentos" (usar un cuchillo solo si el otro tiene uno), sino de lo que la persona tiene a mano y el contexto. "Aquí influye la contextura física, la hora de la noche y a quiénes estabas defendiendo", precisó.
Falta de provocación: Quien se defiende no debe haber incitado la pelea. "Si yo voy y te amenazo primero, no puedo decir que hay legítima defensa porque yo provoqué la situación", ejemplificó.
El abogado destacó que la ley presume a favor del dueño de casa en dos situaciones específicas: cuando se encuentra a alguien escalando un muro en la nocturnidad o cuando la persona ya está en el interior de la vivienda (incluyendo patios), sin importar el horario.
"En estas situaciones el derecho dice: aquí hay agresión ilegítima porque está dentro de mi casa cometiendo un delito. El medio que yo utilice y el daño que le cause a la persona, en principio, se presume válido", explicó Garrone.
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En diálogo con el programa Creo de AIRE, el abogado penalista Alfonso Garrone desglosó los criterios técnicos que transforman un acto violento en una conducta justificada por el Estado.
Ante la pregunta de si es lícito matar a alguien por un robo menor (como un escobillón o una bomba de agua), el abogado fue contundente: "La legítima defensa es para proteger no solo tu vida, sino también tus bienes. Hay que evaluar el contexto de tener a un extraño dentro de la casa con tu familia cerca; uno toma lo que tiene a mano".
El exceso: ¿cuándo se termina en la cárcel?
En casos donde la reacción es groseramente desproporcionada, el derecho aplica el concepto de exceso en la legítima defensa. Garrone explicó que en estos supuestos el Estado no justifica totalmente la conducta, sino que la sanciona como un homicidio culposo.
"Esto ocurre cuando hubo una intención de defenderse, pero la proporcionalidad de los medios fue errónea. La pena inicia desde los dos años, por lo que son delitos tradicionalmente excarcelables", indicó el abogado.
2026-03-03 santo tomé
El hecho ocurrió en inmediaciones de Zavalla al 1400, a metros del Batallón de Ingenieros 1 de Santo Tomé.
El caso de Santo Tomé, donde el vecino fue imputado por este exceso, refleja esta doctrina: el hombre recuperó la libertad y esperará el proceso cumpliendo medidas no privativas de la libertad. "En términos de realidad, nadie está obligado a soportar una situación injusta en la vida; ese es el concepto genérico de la legítima defensa", concluyó.