Estafas: prohíben la salida del país de la mujer investigada por la causa de Moderno House
Así lo dispuso el juez penal Nicolás Falkenberg, tras un pedido impulsado por Fiscalía y uno de los abogados querellantes.
La firma apuntada por la Justicia tenía su local en Facundo Zuviría al 6600.
La Justicia dispuso este viernes la prohibición de salida del país de la mujer investigada por la causa que investiga por estafas a la constructora de casas prefabricadas, Moderno House, que funcionaba en avenida Facundo Zuviría al 6600 de Santa Fe.
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La medida judicial fue dictada por el juez Nicolás Falkenberg, quien mediante una breve resolución ofició a la Dirección Nacional de Migraciones sobre la reciente medida para impedir el egreso de la Argentina de Camila Dos Santos Rizzi que, según trascendió, tiene nacionalidad brasileña.
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El fallo dispuso además que la mujer haga entrega de su pasaporte, tal como se le ordenó en su momento a Néstor Segovia, el otro imputado que tiene la causa, el cual fue el encargado de la firma comercial. Ambos acusados fueron imputados por el delito de estafas y se encuentran siendo investigados por la fiscal de Delitos Complejos, Jésica Bernard, junto con el abogado querellante Ignacio Chigal.
Si bien Segovia y Dos Santos Rizzi se encuentran en libertad, la Justicia dispuso en los últimos días extender las medidas cautelares que pesaban sobre ellos y sus bienes tras un pedido impulsado por la Fiscalía y querella.
El caso Moderno House
El caso Moderno House estalló formalmente en 2024, cuando una oleada de denuncias penales apuntó directamente contra Segovia y semanas más tarde se extendió hacia su pareja, Camila Dos Santos Rizzi.
Ambos fueron imputados por encabezar una empresa de construcción solvente y con capacidad operativa desde por lo menos enero de 2021 hasta mayo de este año, cuando fue detenido Segovia. Para Fiscalía y querella, tanto Segovia como Dos Santos Rizzi firmaron contratos millonarios (por un monto total de 27 millones de pesos a valor del 2024) con terceros para la construcción de viviendas de distintas características, "a sabiendas de que no podrían cumplirlos”.
Tras la imputación, el fiscal que actuó inicialmente, Federico Grimberg, archivó la causa al considerar que no existían elementos suficientes para establecer que el hecho no fue una estafa en perjuicio de más de diez clientes, sino quizás un incumplimiento contractual al no concluir obras prometidas. Dicho archivo fue luego confirmado por el fiscal regional, Jorge Nessier.
Ambas resoluciones fueron recurridas por el querellante Chigal por lo que la fiscal general, Cecilia Vranicich, ordenó desarchivar la causa y reabrir la investigación contra Moderno House.





