menu
search
Policiales Rosario | Crimen | Narcotráfico en Rosario

¿En qué fase está Rosario en materia de crimen organizado?

La pregunta se dispara a partir de un artículo del director del Departamento de Ciencia Política y Estudios Internacionales de la Universidad Di Tella Juan Gabriel Tokatlian, que define tres fases en el avance de los problemas vinculados a la criminalidad. Los riesgos aumentos en cada etapa.

¿En qué fase de la evolución del crimen organizado está Rosario? No es una pregunta sencilla de responder en una ciudad donde el tema, a pesar de su relevancia social, tiene poco interés en sectores académicos que prefieren estudiar otras temáticas menos riesgosas y comprometidas.

Hace una década Juan Gabriel Tokatlian, uno de los intelectuales más lúcidos de la Argentina, director del Departamento de Ciencia Política y Estudios Internacionales de la Universidad Di Tella, escribió una nota en el diario La Nación en la que toma un trabajo que realizaron los especialistas Edwin H. Stier y Peter R. Richards en el que se establecen tres etapas, que pueden ser consecutivas, de evolución e impacto del crimen organizado.

LEER MÁS ► El gobernador Maximiliano Pullaro insistió con la llegada de las Fuerzas Armadas a Rosario y con la baja de la edad de imputabilidad

balacera rosario colectivos
Los ataques y amenazas en Rosario también pusieron en vilo a colectivero y taxistas. 

Los ataques y amenazas en Rosario también pusieron en vilo a colectivero y taxistas.

Fase "predatoria", la etapa inicial del crimen organizado

Según escribió Tokatlian en ese artículo, existe una fase inicial llamada "predatoria". La descripción establece una relación fluida con el momento que vivió Rosario.

“En esta etapa el territorio y su control son fundamentales. Esto obedece a varias razones: deben manejar uno o varios bienes ilícitos en un espacio físico seguro; deben afianzar las rutas para el transporte de dichos bienes; deben tener acceso a mercados para realizar sus productos, y deben proveerse de ámbitos de protección personal. El territorio dominado es esencial para defender el negocio ilegal; eliminar competidores; obtener influencia sociopolítica, y garantizar la supervivencia física”, explica en el texto.

LEER MÁS ► La pandemia del miedo: Rosario vive paralizada por el temor a las balas

Desde 2013, Rosario protagonizó un incremento de los homicidios –ese año hubo 263 asesinatos- que se extiende hasta fines de 2023. La mayoría de los crímenes tenían como móvil los enfrentamientos entre grupos criminales por el control del territorio.

Si se analiza la geolocalización de esos asesinatos, se ve cómo los focos de violencia cambian de zona, del sur al oeste y al norte, de acuerdo a los intereses de las bandas para desarrollar el negocio de la venta de drogas al menudeo y de otras actividades mafiosas.

rosario escuela balacera (7).jpg
Las escuelas también son víctimas de los ataques de los sicarios de Rosario y varias tuvieron que suspender actividades en diferentes oportunidades.

Las escuelas también son víctimas de los ataques de los sicarios de Rosario y varias tuvieron que suspender actividades en diferentes oportunidades.

Tokatlian señala que en esos “territorios hay diversas formas de violencia que al principio son esporádicas y después se incrementan. Por una parte, está la rivalidad entre grupos criminales, que genera disputas. Esta forma de violencia no pareciera interesarles mucho ni al Estado ni a la sociedad, prevalece la lógica de "que se maten entre ellos".

Esta postura imperó en Rosario durante por lo menos media década. Y provocó además cierta naturalización de la muerte, sobre todo de los sectores sociales que estaban ajenos a esos problemas, algo que se mimetizó en los sectores políticos.

“Por otra parte, está la cooptación forzada, la amenaza sugerente o la ejecución directa de algunos actores que, a nivel municipal o provincial, tienen cierto poder: intendentes, jueces, policías, entre otros. Esta forma de violencia inquieta, pero no alarma demasiado, la lógica prevaleciente, tanto institucional como social, es "no hacer muchas olas". Y, por último, está el atentado contra algún funcionario público o un líder político: en ese momento surge la lógica de "hay que hacer algo"”, agrega el autor.

LEER MÁS ► Narcotráfico: Javier Milei confirmó que enviará un proyecto al Congreso para ampliar la participación de las Fuerzas Armadas

balacera macro
A mediados de diciembre, dos sicarios balearon la fachada de un banco en Rosario y dejaron una amenaza contra Maximiliano Pullaro.

A mediados de diciembre, dos sicarios balearon la fachada de un banco en Rosario y dejaron una amenaza contra Maximiliano Pullaro.

Tokatlian advierte que esta fase deja al descubierto que “un notable avance del monopolio privado de la fuerza; lo cual pone en evidencia el debilitamiento del Estado”. Sin embargo, no se trata de un Estado inerme. Con capacidades estatales básicas se puede hacer frente al desafío y eludir que éste transite a la etapa posterior.

Por ejemplo, robustecer la justicia, la inteligencia y la policía resulta imperativo. Someter a reformas periódicas los cuerpos de seguridad es crucial. Contar con información y estadísticas bien elaboradas es un requisito indispensable para tener un diagnóstico realista. Apuntar al desmantelamiento material -finanzas y tecnología- de los grupos criminales es primordial”.

AIC rosario balacera1.jpg
El edificio de la AIC en Rosario fue atacada a balazos, horas antes de que Guille Cantero recibiera una nueva condena como instigador de un crimen.

El edificio de la AIC en Rosario fue atacada a balazos, horas antes de que Guille Cantero recibiera una nueva condena como instigador de un crimen.

Fase "parasitaria", un problema mucho más delicado al que avanza Rosario

La historia reciente de Rosario hace pensar que esta etapa “predatoria” casi se completó. El problema más serio es si avanza casilleros hacia la segunda fase, que es la "parasitaria". El problema es mucho más delicado.

“A esa altura, la influencia política y económica de la criminalidad aumenta notoriamente. Esta fase no solo muestra la mayor inserción del crimen organizado, sino también tres dinámicas preocupantes: su "legitimación", "proliferación" y "democratización".

LEER MÁSLa militarización de la lucha contra el narcotráfico, el riesgoso camino que comenzó a transitar el gobierno de Santa Fe

Por legitimación se entiende el creciente nivel de aceptación y reconocimiento de dicha criminalidad por parte de la sociedad. Por ejemplo, en el caso del narcotráfico, sus dineros son aceptados por amplias franjas sociales, sus modos de vida fastuosos no son cuestionados y su visibilidad en ámbitos típicos de las elites no despierta rechazo.

Por proliferación se entiende la diversificación de sus inversiones; en particular en emprendimientos legales, tanto en el campo como en las ciudades. Y por democratización se entiende la multiplicación de emporios criminales, desde grandes carteles hasta cartelitos y desde organizaciones jerárquicas clásicas del estilo mafioso hasta estructuras reticulares más sofisticadas. Todas estas formas combinan violencia, cooptación y corrupción.

Balacera Estación de Servicio Rosario
Los ataques a balazos a diferentes estaciones de servicio de Rosario terminó con la vida de Bruno Bussanich, un playero asesinado a sangre fría.

Los ataques a balazos a diferentes estaciones de servicio de Rosario terminó con la vida de Bruno Bussanich, un playero asesinado a sangre fría.

En Rosario empiezan a verse estos factores que describe Tokatlian, vinculados a la circulación del dinero y de la renta que proviene de las actividades criminales. A la par, no hay desde la Justicia, sobre todo federal, un “interés” o complicidades para avanzar sobre los engranajes financieros que derraman en inversiones que no tienen explicación en Rosario, sobre todo en el sector inmobiliario.

“A esa altura, el Estado debe responder a un asunto de gran envergadura. El Estado necesita, con urgencia, una estrategia integral de contención del crimen organizado. Pero ¿tiene la voluntad, los recursos, la capacidad? Si los tuviera, debería contar con una sociedad dispuesta a deslegitimar el avance de la ilegalidad, procurar un alto grado de cooperación internacional ante un fenómeno que se ha tornado transnacional y desplegar una política de largo plazo sin esperar milagros”, sostiene Tokatlian.

En Rosario, desde el Estado hubo reacción, pero en la mayoría de los casos no se logra eficacia. No es necesario poner ejemplos, porque la lectura sería más farragosa.

LEER MÁS ► Fuerte mensaje del Papa Francisco por la situación del narcotráfico en Rosario

balacera rosario.jpg
La ciudad de Rosario vive entre ataques a balazos y amenazas narcos.

La ciudad de Rosario vive entre ataques a balazos y amenazas narcos.

Fase "simbiótica", una etapa aún lejana para Rosario

Por ahora, el paso a la tercera etapa estaría lejana. Tokatlian la califica como "simbiótico". “En esta fase se manifiesta el afianzamiento de la criminalidad y el sistema político y económico se vuelve tan dependiente del "parásito" -esto es, del crimen organizado- como éste de la estructura establecida.

La frontera entre lo lícito y lo ilícito, entre lo legítimo y lo ilegítimo, se torna opaca y el Estado de Derecho mismo se diluye. En esta etapa tiende a ocurrir lo que denomino pax mafiosa. Un país no es plenamente capturado por el crimen organizado, pero en muchas regiones y provincias la simbiosis permite la consolidación de una nueva clase social -a nivel local- con aptitud y decisión de establecer un orden en ese espacio ante la desorientación de las elites dirigentes y la fragilidad estatal.

No se trata de un modelo de ocupación del Estado central, sino de un tipo de pax en que una clase social maximiza su poder en los claroscuros de la intersección entre el Estado, la sociedad y el mercado.

balacera santa rita rosario parroquia (4).jpg
En el marco de la violencia en Rosario, también atacaron a tiros una iglesia donde funciona un comedor comunitario.

En el marco de la violencia en Rosario, también atacaron a tiros una iglesia donde funciona un comedor comunitario.

Como conclusión, el autor asegura que “la llegada a la última fase es poco probable que se produzca una reversión completa e inmediata mediante un inesperado conjunto virtuoso de políticas públicas".

En la evolución narrada, el crimen organizado de la primera y la tercera fase no es el mismo. En el estadio "predatorio" hay pandillas e incipientes grupos criminales de tipo empresarial. En el estadio "parasitario" hay modalidades diversas de crimen organizado cada vez más entrelazado internacionalmente.

En el estadio "simbiótico" hay claros indicios de que de aquellas bandas emergentes son parte del pasado, ahora despunta una clase social consolidada que tuvo su soporte original en los negocios ilícitos, pero que ya tiene nexos profundos y decisivos con la economía legal y el sistema político.

En la primera etapa se estaba ante un hecho criminológico; en la tercera se afirma una cuestión sociológica. La frase que deja al final Tokatlian es: “Argentina debe tener en claro en qué punto de este desarrollo se encuentra”. Y sería interesante agregarle una pregunta: “¿En qué fase está Rosario?”