Lo que mejor ilustra y define la orientación de la política económica es el presupuesto nacional y su ejecución, mes a mes, a lo largo de cada año. Con razón la ley de presupuesto es considerada la “ley de leyes”. En estos primeros cinco meses de 2023 hubo una caída del gasto público –en especial en los rubros sociales– y una suba del gasto vinculado a los intereses de la deuda, en línea con lo acordado con el FMI.
Del 1° de enero al 31 de mayo de 2023, los gastos primarios (sin computar los intereses de la deuda) sumaron 9.320.279 millones de pesos y se redujeron 9,9% interanual.
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Los rubros que más contribuyeron a esa disminución fueron las asignaciones familiares (-30%), los subsidios a la energía (-20%), las jubilaciones y pensiones (-5,4%) y los gastos de capital (-20,6%).
En sentido contrario, los intereses de la deuda (+17,8%), los gastos en personal (+7,4%), los subsidios al transporte (+16,1%) y las pensiones no contributivas (+5,4%) se expandieron de un año a otro, señala el último Informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).
La contracara de la disminución del gasto en energía es el incremento de las tarifas que, en mayo, fue el rubro que más aumentó en la medición de la inflación minorista.
Por su parte, las jubilaciones y pensiones y las asignaciones familiares son los rubros de mayor peso en el gasto primario y de ahí su importancia a la hora del ajuste del gasto.
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En tanto, los intereses de la deuda fueron el rubro de mayor crecimiento, de lo que se infiere que el achique del gasto tiene como uno de sus propósitos garantizar el pago de los esos intereses.
Los ingresos de la administración nacional acumularon 8.172.262 millones de pesos, lo que implicó una disminución en términos reales del 6,7% respecto a igual período del año anterior.
Los ingresos impositivos bajaron 12,3% en la comparación interanual, con una dinámica dispar entre los principales tributos:
- Por un lado, la recaudación del IVA se expandió 6,3% año contra año y los ingresos por el impuesto al cheque crecieron 3%, ambos en términos reales.
- En sentido contrario, los Derechos de Exportación e Importación y el Impuesto a las Ganancias reflejaron caídas reales de 64,1%, 16,2% y 1,3%, respectivamente, señala el informe de la OPC.
El IVA es un impuesto sobre el consumo, afectando en mayor proporción a los sectores de menores recursos. Por su parte, la caída de los impuestos vinculados al comercio exterior se explica fundamentalmente por la sequía.
“El retroceso de la recaudación tributaria se compensó parcialmente con el incremento de los recursos provenientes de la Seguridad Social, que mostraron una expansión real de 2,3%”, dice el Informe de la OPC. Nuevamente, esta mejora de la Seguridad Social no se trasladó a los beneficiarios del sistema, fundamentalmente jubilados y pensionados.
Como resultado de esta dinámica se registró un déficit financiero de 2.338.855 millones de pesos, 10% menor en términos reales con relación al obtenido en los primeros cinco meses de 2022.
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Algo similar ocurrió con el déficit primario (no computa el pago de intereses de deuda), que alcanzó 1.148.018 millones de pesos, 27,7% menor que el registrado en el mismo período del año anterior.
Esta conclusión es la que mejor refleja la orientación del presupuesto nacional, ayudado por la inflación que contribuye a licuar los gastos sociales y potenciar los pagos de intereses; no por casualidad, la deuda contraída en pesos se ajusta por inflación.
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