El banoffee pie se volvió uno de los postres más elegidos cuando el calor aprieta y las ganas de prender el horno desaparecen. Este clásico de la cocina inglesa se prepara en apenas 10 minutos, no necesita cocción y sorprende con su sabor cremoso y fresco.
El nombre lo dice todo: banana y toffee (dulce de leche), los dos ingredientes que mandan en esta receta y que, combinados, logran un postre irresistible.
La clave del éxito del banoffee pie está en su simpleza. Solo lleva cinco ingredientes y se arma en capas, sin complicaciones ni pasos difíciles.
La base se hace con galletitas dulces trituradas y manteca derretida. Encima, se suma una buena cantidad de dulce de leche, rodajas de banana y una capa generosa de crema batida. Un rato en la heladera y listo: el postre está servido.
Es la receta ideal para cuando llegan invitados de sorpresa o para resolver un antojo dulce sin perder tiempo en la cocina.
Triturar las galletitas y mezclarlas con la manteca derretida. Forrar la base de un molde con esta mezcla.
Agregar una capa de dulce de leche sobre la base.
Sumar rodajas de banana por encima.
Cubrir con crema batida.
Llevar a la heladera unos minutos para que tome cuerpo y ¡a disfrutar!
El banoffee pie es la solución perfecta para los que buscan un postre rápido, sin horno y con mucho sabor. Probalo y entendé por qué es un éxito en todo el mundo.