El pollo es uno de los clásicos de la mesa argentina. Sin embargo, muchas veces termina quedando seco y sin gracia, perdiendo ese toque jugoso que todos buscan.
La buena noticia es que existe un truco simple y efectivo para que el pollo quede tierno por dentro y con mucho sabor por fuera. Y no, no se trata de cocinarlo menos tiempo, sino de prepararlo mejor antes de llevarlo al fuego.
El paso clave: cómo marinar el pollo para que quede perfecto
El secreto está en el marinado previo. Aunque solo tengas media hora, este paso hace toda la diferencia.
Cuando esté listo, dejalo reposar unos minutos antes de cortarlo. Este detalle ayuda a que los jugos se redistribuyan y la carne quede tierna y húmeda.
Con este truco, el pollo nunca más te va a quedar seco. Probalo y sorprendé a todos en casa con un plato lleno de sabor.