Almuerzo en 5 minutos: cómo hacer la tortilla de avena y espinaca más fácil del mundo sin harinas
Esta recetea es una alternativa ideal para quienes buscan comer rico, sano y no tienen ganas de ensuciar de más. Se prepara en un abrir y cerrar de ojos, rinde un montón y aporta toda la energía necesaria para el resto de la jornada.
Una alternativa nutritiva, económica y baja en calorías, ideal para quienes buscan comer sano sin perder tiempo.
El ritmo del día a día muchas veces nos empuja a comer lo primero que encontramos o a caer en el delivery. Sin embargo, comer de manera saludable y sin harinas refinadas no tiene por qué ser un dolor de cabeza ni requerir horas en la cocina. Con esta receta de tortilla de avena y espinaca, vas a resolver tu almuerzo o cena en menos de diez minutos y usando una sola sartén.
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Esta preparación se convirtió en una de las más virales en las plataformas de cocina porque es económica, saciante y sumamente versátil.
Los ingredientes que necesitás para hacer esta receta en casa
Para armar esta versión individual (que podés multiplicar según cuántas personas vayan a comer), solo vas a buscar en la heladera y la alacena:
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1 taza de espinaca fresca (lavada y picada bien fina).
3 cucharadas soperas de avena (puede ser instantánea o tradicional).
2 huevos.
Condimentos a gusto: sal, pimienta y una pizca de ajo en polvo.
Opcional para el toque final: un puñado de queso cremoso o muzarela rallada.
El paso a paso: de la mesada al plato en un flash
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El batido base: En un bol mediano, batí los dos huevos junto con la sal y los condimentos que hayas elegido hasta que queden unificados.
La integración: Sumá la espinaca picada cruda y las tres cucharadas de avena. Mezclá todo con un tenedor hasta que notes que la avena absorbió parte del huevo y se formó una consistencia pastosa pero húmeda.
A la sartén: Calentá una sartén pequeña a fuego medio con un chorrito mínimo de aceite o rocío vegetal. Volcá la preparación y acomodala con una espátula para que quede pareja.
Vuelta y vuelta: Tapá la sartén y dejá que se cocine por unos 3 o 4 minutos. Cuando veas que los bordes están firmes, dala vuelta con la ayuda de un plato o una tapa.
El toque de oro: Si querés sumarle sabor, este es el momento de ponerle el queso por encima, tapar un minuto más para que se derrita, ¡y listo!





