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Los cocineros dicen: "El pescado frito no se hace con pan rallado ni huevo"
Conocé la técnica que transforma este clásico en un plato irresistible y sin exceso de aceite.
Los cocineros dicen: "El pescado frito no se hace con pan rallado ni huevo".
El pescado frito es uno de esos platos que nunca fallan en la mesa argentina, sobre todo cuando el calor invita a comidas frescas y rápidas. Pero, aunque parece sencillo, lograr esa textura crocante y liviana puede ser todo un desafío.
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Los expertos explicaron cuál es el error más común que cometen quienes buscan una fritura perfecta: “El pescado frito no se hace con pan rallado ni huevo, ponle 50 gramos de harina de trigo”.
La mezcla de harinas que hace la diferencia
Para los chefs, el truco está en combinar tres tipos de harina: trigo, garbanzo y una especial para freír, todas en partes iguales. Esta mezcla logra una cobertura fina, dorada y súper crujiente, que protege el pescado sin tapar su sabor natural.
Consejos clave para una fritura perfecta
También recomiendan no lavar el pescado con agua, ya que eso elimina los matices marinos que hacen especial al producto. Lo mejor es manipularlo lo menos posible, pasarlo por la mezcla de harinas y freírlo cuando el aceite esté bien caliente.
La paciencia es fundamental: si el aceite no está a la temperatura justa, el pescado absorbe más grasa y pierde textura. Además, cuanto menos se mueva el pescado en la sartén, mejor será el resultado final.
Por último, la clave está en no tapar el pescado bajo capas de rebozado. Solo hace falta una buena mezcla de harinas, aceite de calidad y el tiempo justo de fritura para lograr un plato que brilla por sí solo.




