Cómo evitar que el pollo al horno quede seco con este truco de cocina

Te contamos el método de los cocineros para darle más sabor y jugosidad.

Cómo evitar que el pollo al horno quede seco con este truco de cocina.

Cómo evitar que el pollo al horno quede seco con este truco de cocina.

El pollo al horno es una de las comidas más elegidas por su sabor, su practicidad y porque combina con una gran variedad de guarniciones. Sin embargo, hay un problema que se repite con frecuencia: al salir del horno, la carne puede quedar seca y perder gran parte de su jugosidad.

Afortunadamente, existe un truco de cocina muy sencillo que ayuda a conservar la humedad natural del pollo y conseguir un resultado mucho más tierno, sin necesidad de ingredientes costosos ni técnicas complicadas.

El truco para que el pollo no se seque

Uno de los métodos más efectivos consiste en dejar reposar el pollo con sal entre 30 minutos y 12 horas antes de cocinarlo. Esta técnica, conocida como salado en seco (dry brining), permite que la sal penetre en la carne, ayudando a que retenga mejor sus jugos durante la cocción.

Con este método el pollo quedará jugoso y con mucho sabor. 

Con este método el pollo quedará jugoso y con mucho sabor.

Para hacerlo, solo hay que distribuir una fina capa de sal sobre toda la superficie del pollo y dejarlo reposar en la heladera. Antes de llevarlo al horno no es necesario retirar la sal; simplemente se puede condimentar con hierbas, especias o un poco de aceite de oliva.

Otros consejos para lograr un pollo más jugoso

Además del salado previo, hay otros hábitos que pueden marcar la diferencia:

  • Cocinar el pollo a una temperatura moderada, entre 180 °C y 200 °C.
  • Evitar excederse con el tiempo de cocción, ya que unos minutos de más pueden resecar la carne.
  • Pintarlo con manteca derretida, aceite de oliva o sus propios jugos durante la cocción para mantener la superficie hidratada.
  • Si se cocina un pollo entero, colocarlo con la pechuga hacia abajo durante la primera parte de la cocción puede ayudar a que esa zona conserve mejor la humedad.
  • Utilizar un termómetro de cocina cuando sea posible: el pollo está listo cuando alcanza una temperatura interna de aproximadamente 74 °C en la parte más gruesa.

Las más leídas