En Argentina, el tabaquismo continúa siendo una de las principales causas de muerte evitable. Cada año mueren 45.000 personas por enfermedades asociadas al consumo de tabaco, lo que representa el 14% del total de muertes en el país, según cifras del Ministerio de Salud.
En ese contexto, durante el habitual espacio de bienestar que presenta Prevención Salud –la prepaga de Sancor Seguros– durante el programa Pasan Cosas de AIRE, el neumonólogo Juan Carlos Behler se refirió a la problemática remarcando que el tabaquismo debe ser abordado como una adicción seria, con implicancias físicas y psíquicas.
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“El cigarrillo es una adicción compleja”
"A veces se comienza como un fumador social, pero el cigarrillo es una de las adicciones más problemáticas que existen”, comenzó diciendo Behler y explicó: “El cigarrillo contiene unas 7.000 sustancias tóxicas y nicotina, que actúa en el sistema nervioso central, genera dopamina y una sensación de bienestar que alimenta el círculo de la adicción”.
Dichas sustancias –amplió el especialista– "actúan a nivel del sistema nervioso central en los neurotransmisores liberando la dopamina, lo que nos da la sensación de bienestar y nos da la necesidad de volver a fumar".
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A nivel mundial, entre el 25% y el 33% de la población fuma. Es decir, más de 1.300 millones de personas consumen tabaco de manera activa.
La falsa solución del vapeo: qué riesgos tiene para la salud
En los últimos años, los cigarrillos electrónicos o vapeadores ganaron terreno como una alternativa supuestamente más saludable que el cigarrillo tradicional. Sin embargo, el neumólogo alertó sobre sus consecuencias.
“El vapeo produce efectos nocivos similares al tabaco. Muchos contienen nicotina, saborizantes artificiales, micropartículas, metales pesados y compuestos orgánicos volátiles”, detalló al respecto.
El uso de estos dispositivos puede provocar irritación respiratoria, daño cerebral en jóvenes y enfermedades cardiovasculares. En la actualidad, el 8,9% de los adolescentes de entre 13 y 18 años en la Ciudad de Buenos Aires consume vapeadores, según datos de la Fundación Interamericana del Corazón.
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“La mayor incidencia de accidentes cerebrovasculares, infartos, hipertensión y enfermedades arteriales se da en personas jóvenes. No hay que esperar a que nos pase algo de esto para dejar de fumar”, advirtió Behler.
¿Es posible dejar de fumar?: "La respuesta es sí"
Para el neumonólogo, la clave para dejar el cigarrillo está en la decisión personal y el acompañamiento profesional.
"Lo que hay que analizar es que existen mecanismos y estrategias. Si el fumador no tiene una decisión o convicción de dejar de fumar, es inútil que se ponga en tratamiento o que tome alguna medicación para dejar de fumar", consignó.
Y sumó: "Hay que buscar el apoyo de profesionales en la salud. Es decir, un médico que trabaje este tema y apoyo en la gente que nos rodea: familia y amigos. Cuando uno deja de fumar bruscamente, voy a tener un síndrome de abstinencia por la nicotina y dependencia física y psíquica".
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"Si uno deja de fumar, tiene que hacer alguna actividad física porque le va a liberar endorfinas que disminuyen la necesidad de fumar. En los fumadores dura entre ocho y 12 meses", concluyó el especialista.