Una niña de 10 años fue sometida a una cesárea en un hospital de Corrientes tras quedar embarazada como consecuencia del abuso sexual al que fue sometido por la expareja de su madre, quien está detenido desde hace un mes.
Unos días antes, una iglesia evangélica le organizó un “baby shower” para darle la bienvenida al bebé en camino y hacerle regalos, hecho que provocó un fuerte repudio de organizaciones a favor de los derechos de las mujeres.
En las fotos de la "celebración" se ve a la niña posando con globos azules,distintos obsequios y un cartel en sus manos que decía "bebé en camino". Participaron algunos familiares de la niña, entre ellas su abuela materna y una tía.
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En diálogo con Página 12, la pastora Mari de la iglesia Ministerio Apostólico y Profético de Monte Caseros expresó que “el objetivo fue acompañarlas espiritualmente, a ella, a la madre, a la abuela”.
El embarazo fue detectado por la abuela-quien observó que le crecía la panza- cuando la nena cursaba alrededor de 24 semanas de gestación. En ese momento contó que la había abusado la pareja de su mamá, quien luego hizo la denuncia policial en contra de él.
"Hace aproximadamente un mes la causa se elevó a juicio y está a la espera de una fecha por parte del Tribunal Oral Penal de Paso de los Libres", explicó a Telam el fiscal de Instrucción y Correccional de Monte Caseros, Oscar Fabián Soto.
A principios de esta semana el ginecólogo y obstetra de Corrientes, Horacio Costa, referente del movimiento “pro vida” local, responsabilizó a la nena de 10 años de no haberse “resistido al abuso” que le provocó el embarazo, por falta de “educación”. Además, afirmó que “las mujeres nacen con instinto maternal” y que ahora a la pequeña “hay que educarla para ser madre“. Sus dichos generaron un fuerte rechazo y tuvo que salir a pedir disculpas.
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