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“Destruí a un hombre inocente”: la confesión del joven que denunció falsamente a su padre
Francisco Ghisoni publicó un video de cinco minutos que reavivó un caso judicial cerrado pero nunca olvidado. En ese testimonio, aseguró: “Nunca me tocó, nunca me hizo nada. Si hubiese sido verdad, yo sería el primero en denunciarlo”. La frase resonó con fuerza, especialmente porque Pablo Ghisoni, su padre, pasó tres años preso por esa acusación.
Cómo se inició la falsa denuncia
En abril de 2018, la madre del joven había llevado adelante una fuerte campaña contra su ex pareja. Se manifestaba en la puerta del sanatorio donde trabajaba Ghisoni y aseguraba ante los medios: “Hay lesiones irrefutables que acreditan con certeza absoluta”. También reclamaba la intervención del Estado y denunciaba públicamente: “El incesto no se consiente, el Estado debe proteger al niño”.
Aquellas declaraciones fueron claves en la detención de Pablo, quien no solo perdió su libertad, sino también su trabajo, su salud y su nombre. “Fue preso tres años, perdió su dignidad”, dijo ahora Francisco, notablemente arrepentido.
La verdad, siete años después
“La historia, con el tiempo, se transformó en una verdad emocional, sin sustento real”, dijo el joven, reconociendo el daño causado. Aseguró que no fue una invención suya, sino un relato impuesto por su madre, en quien confiaba ciegamente.
“El relato no era mío. Me enseñaron qué decir, qué no decir, qué dibujar. Ya sea en audiencias o distintos contextos, y yo, sin entenderlo del todo, lo hice”, relató con una mezcla de culpa y dolor. “Lo más difícil de admitir es que sostuve esa acusación durante más de 10 años”, reconoció.