menu
search
Sociedad Lectura |

Pequeñas lecturas de verano: los beneficios de leer con los más chicos

¿Por qué es tan importante que los niños crezcan escuchando y leyendo historias? Desarrollar la imaginación, interpretar el mundo que los rodea y enriquecer su vocabulario, son algunas de las respuestas. En esta nota, algunas claves para propiciar la lectura y libros recomendados para leer en vacaciones.

“Los juegos y los cuentos fueron desde siempre la forma en que los chicos se divertían, adquirían experiencia, aprendían cosas nuevas entre ellas, a compartir su tiempo con otros y, sin saberlo, jugando y leyendo, también procesaban los temas difíciles de la vida diaria hasta lograr elaborarlos, incluso aceptarlos. Para su buen desarrollo, es importante que esto siga ocurriendo, pero debemos ocuparnos de favorecerlo”, dice Maritchu Seitún en el prólogo de su último libro, "Un ratito más".

La psicóloga especializada en crianza, al igual que muchos de sus colegas, insiste en la necesidad de que las historias y los relatos estén presentes desde muy temprana edad en la vida de los niños.

¿Por qué es tan importante que los chicos lean y escuchen cuentos? La lectura propicia el desarrollo del lenguaje y la comunicación a través del juego de las palabras, estimula la creatividad y la imaginación, y abre un mundo de conocimientos ante la atenta y curiosa mirada de los niños.

LEER MÁS ► Cuándo arrancan las clases en Santa Fe: se confirmaron las fechas del ciclo lectivo 2024

En el plano emocional, permite abordar temas cotidianos al permitirles identificarse con personajes y situaciones que les resultan familiares. Por último, a través de la lectura compartida se les brinda atención, afecto y tiempo de calidad.

image.png

Así lo expresa Seitún: “Leerles nos lleva no solo a estar presentes y disponibles sino también a despertar en los niños el disfrute de la lectura y el deseo de hacerlo por su cuenta. Como ‘contadores’ logramos un encuentro placentero, íntimo, tenemos mente y manos ocupadas disponibles para ellos -y sin celular-, un deleite para todos”.

¿Qué hacer para que los chicos lean?

Propiciar momentos de lectura en medio de la rutina puede ser complejo, por eso las vacaciones de verano pueden ser un buen momento para comenzar.

Para que los niños quieran leer es necesario que tengan, por un lado, el ejemplo de los adultos; y por otro, una relación de cercanía con los libros, por lo que contar con material de lectura a mano es el primer paso a tener en cuenta.

A la hora de elegir los cuentos para los chicos, es importante prestar atención a la edad -los más pequeños disfrutan más de las imágenes y de las rimas- y a sus intereses, por ejemplo, si les gustan las mascotas, cuáles son animales preferidos o si practican algún deporte. Se pueden sumar también libros de no ficción como enciclopedias con imágenes o libros de curiosidades sobre distintos temas.

image.png

Compartir lecturas en familia todos los días es otra idea que puede alimentar el hábito y el placer de leer; así como también organizar una visita a una biblioteca o una librería y elegir un libro para llevar a casa.

Finalmente, tan lindo como conocer historias que escribieron otros, puede ser crear las propias al pensar personajes, escenarios y tantas situaciones como permita la imaginación.

El objetivo es que los chicos puedan vivir la lectura no como una imposición o una tarea a cumplir, sino como un momento de disfrute que además, se puede compartir con quienes más quieren.

Algunas recomendaciones

La vaca no se calla (El Ateneo)

Agustina Lynch (@lavacaensuhamaca) suma una nueva historia a las aventuras de la vaca Paca. Como en sus libros anteriores (La vaca en su hamaca, La vaca y la espinaca, La vaca se empaca y La vaca sus miedos ataca) la autora acompaña y brinda herramientas a sus lectores, niños y adultos, que atraviesan situaciones complejas propias de la infancia.

image.png

En esta oportunidad, Paca va a la escuela y se encuentra con Torito un compañero al que le gustan las peleas y las burlas. Se trata de un relato sencillo, con el encanto de las rimas, que propicia la charla sobre el bullying y la importancia de involucrarse en un problema que es de todos.

Quiero ser Pérez (Hola chicos)

Este libro de Margarita Mainé y sus secuelas (Todavía quiero ser Pérez y Ya soy Pérez) cuentan las aventuras de Ramoní, un curioso y valiente ratoncito que sueña con ser parte del selecto grupo de ratones encargado de llevarse los dientes de los niños cuando estos los dejan bajo la almohada.

image.png

En el camino hacia su objetivo, el protagonista se encuentra con una rigurosa escuela para Pérez, compañeros complicados y muchas aventuras. Es ideal para niños a partir de los 6 años, cuando se empiezan a caer los dientes y la magia del ratón alimenta la ilusión.

El increíble niño comelibros (Fondo de Cultura Económica)

Enrique, el protagonista de esta historia, es un niño al que le encantan los libros, pero de una manera muy particular… A él le gusta comérselos. Descubrió así que cada vez que se comía uno, se volvía más inteligente y sabía más cosas. Tanto se entusiasmó que pensó que podía convertirse en la persona más inteligente del mundo. Pero, como siempre, la cosa empieza a complicarse. Este relato de Oliver Jeffers se presenta como una metáfora sobre la lectura y lo lindo de disfrutarla plenamente.

image.png

Temas