La historia de Joaquín Geller y Celeste Minotti merece ser contada. Joaquín es santafesino y tenía 20 años cuando se enfermó de cáncer en la zona genital. Durante su tratamiento de quimioterapia -en 2018- conoció a Celeste Minotti, la enfermera que lo acompañó durante todo el proceso y hoy lucha contra una enfermedad congénita. En su cuenta de Twitter, Joaquín lanzó una campaña para ayudarla a enfrentar los gastos.
Las vidas de Joaquín (24) y Celeste (33) se cruzaron en uno de los peores momentos: cuando el joven fue diagnosticado con cáncer genital y comenzó el tratamiento de quimioterapia, tres veces por semana o todos los días, durante siete horas diarias. Joaquín era muy joven, tenía miedo. Celeste, enfermera del área de oncología del sanatorio privado de la ciudad de Santa Fe donde se atendía, lo contuvo.
"Nunca vi a mi labor como un trabajo. Mi historia con Joa se dio porque mi hermano tuvo cáncer y cada paciente era mi hermano. Joaquín caló hondo porque tenía la misma enfermedad de mi hermano. Nos hicimos amigos. En oncología sos más que una enfermera porque compartís mucho con el paciente. Es inevitable no crear vínculos", relató Celeste en Dale, tomá Aire por AIRE.
Durante dos meses y hasta siete horas por día, Joaquín se sometió al tratamiento que, afortunadamente dio los resultados esperados. Se fue de alta del sanatorio pero no se alejó de la vida de Celeste. Tenían un contacto regular hasta que la salud de Celeste comenzó a deteriorarse. En enero del 2020, Celeste fue diagnosticada por una enfermedad congénita: malformación arteriovenosa intramedular y extramedular.
Celeste nació con venas y arterias dentro de la médula que no cumplen ninguna función pero ocupan lugar dentro de ella y hacen presión. Cuando las embolizan mediante un catéter y tocan la médula, quedan secuelas neurológicas. Cuatro embolizaciones le practicaron en 2021 y dos en 2022. La última cirugía a la que se sometió Celeste, en abril fue para quitarle un tumor entre la columna y la vertebra. Tiene afectada la parte sensitiva, problemas para caminar y de esfínteres.
"Transcurrió un tiempo que no hablamos con Joaquín y un día le conté mi situación. Él quiso ayudarme e inició una campaña solidaria en Twitter que explotó. Yo tenía muchas deudas por todos los préstamos que había sacado. Tenía $3,59 en la cuenta y cuando me fijé había mucha plata, estábamos recontentos", relató Celeste quien con el dinero recaudado pudo cubrir las deudas, pero debe continuar el tratamiento con los consiguientes gastos. "Estoy muy agradecida con toda la gente que está ayudando", expresó.
Oriunda de La Gallareta, y del barrio santafesino Estanislao López por adopción, la joven de 33 años debe lidiar con una enfermedad "rarísima" que -por sucesivas licencias- la mantiene alejada de su trabajo y sin poder cobrar el salario. Según la Ley de contrato de trabajo ya no puede cobrar el sueldo, porque estuvo un año de licencia justificada (todo el 2021) y lleva seis meses en lo que va del 2022.
Su mamá y su papá que viven a una casas de Celeste, en el barrio Estanislao López, la ayudan con los gastos y con el pago de la obra social. Para poder hacer tratamiento de rehabilitación obtuvo un certificado de discapacidad.
"Yo me puedo recuperar en la parte motriz, el proceso neurológico es lento, tal vez me lleve dos años. Mi meta no es dejar de trabajar, quiero volver a trabajar en lo mío. Si no se puede, será en otra cosa", expresó.
Los médicos de Celeste, quien se moviliza con un andador, armarán los informes actualizados y pedirán en el sanatorio privado donde se desempeña, que la enfermera vuelva a trabajar en jornadas de cuatro horas.
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