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Sociedad Amábila Iglesias | Gauchito Gil |

La historia de Amábila Iglesias, la nena santafesina que estuvo "muerta" durante media hora, vive de milagro y hoy necesita ayuda

Amábila nació el 27 de mayo del 2019. Estuvo clínicamente fallecida y hoy tiene 4 años. Necesita de la solidaridad de todos para poder realizar un tratamiento médico.

Flavia Acosta y Andrés Iglesias se disponían a recibir a su tercera hija -en 2019- cuando ya tenían a Juana y a Félix. Los preparativos del nacimiento estaban a mitad de camino porque Amábila nacería cerca del 9 de agosto.

Cuando el bolso de internación aún no estaba listo, la pareja tuvo que salir de urgencia desde San Javier al Sanatorio San Jerónimo a Santa Fe por un pico de presión que desestabilizó a Flavia.

Eso motivó que se adelantara el parto. Amábila llegó al mundo el 27 de mayo. A los días en la incubadora de la neo del sanatorio hizo un paro cardiorrespiratorio, los médicos realizaron las maniobras de resucitación durante media hora. Amábila estuvo sin signos vitales pero "volvió a vivir".

Su madre y la pediatra que la asistió cuentan que "algo sobrenatural" le dio la oportunidad.

Amábila tiene 4 años y convive con las secuelas que le dejó aquel nacimiento complicado: parálisis cerebral. El próximo 22 de abril tiene turno para hacer un tratamiento intensivo de neurorehabilitación. Está planificado en dos horas por siete días consecutivos: una hora por la mañana y una por la tarde.

El tratamiento a implementar se denomina Método Cuevas Medek Excercise inspirado en provocar respuestas automáticas en niños con patologías motoras. El método fue creado en la década de '70 y fue desarrollado por Ramón Cuevas, fisioterapeuta chileno.

Se trabaja bajo la premisa de que los niños y niñas con compromiso motor refuercen su potencial innato de movimiento.

El límite para el tratamiento son los 5 años y 25 kg. Amábila pesa actualmente 22 kg y en mayo cumplirá 5 años. Actualmente, por su parálisis cerebral tiene dañado el equilibrio y padece debilidad muscular.

Con el tratamiento previsto para el 22 de abril, la médica fisiatra y kinesióloga, licenciada Elena Maugere propone estimular el cerebro para provocar nuevos movimientos que Amábila aún no puede lograr. Cada hora de rehabilitación que se realizará en Buenos Aires cuesta 30.000 pesos.

Sus padres necesitan ayuda económica. Amábila, además, requiere botitas ortopédicas Memo Shoes N° 26 para iniciar el tratamiento, cuyo costo es de 630.000 pesos.

Cómo colaborar

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El día que la familia Iglesias jamás olvidará

Aquel 30 de mayo de 2019, la doctora Constanza Castagno, médica pediatra y neonatóloga (mat. 4734) recorría los pacientes de la neo y al acercarse a Amábila notó que algo no estaba bien. Eran las 9.05 de la mañana.

La profesional junto a un equipo médico realizó las maniobras de resucitación durante media hora. "La encomendé al Ángel de la guarda. Quedé muy impresionada y uno cree que además del accionar del cuerpo médico "hay algo más" recuerda Constanza.

Amábila Iglesias nació con 36 semanas de gestación. A los tres días y con dos kilos. Estando en la neo hizo un neumotórax y un paro cardíaco que la dejó sin signos vitales durante media hora. En ese momento, Constanza tuvo que decirle a los papás de Amábila que las noticias "no eran las mejores".

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Amábila en brazos de su papá Andrés, Félix en los brazos de su madre Flavia y Juana la mayor de los tres hermanos en un festejo familiar

Amábila en brazos de su papá Andrés, Félix en los brazos de su madre Flavia y Juana la mayor de los tres hermanos en un festejo familiar

Su madre y la pediatra que la asistió cuentan que "algo sobrenatural" le dio la oportunidad.

Flavia y Andrés no entendían lo que ocurría con su pequeña hija. "Cuando me dijeron que estaba grave me fui a la vereda del sanatorio y me puse a rezar. Mientras lloraba caminaba de un lado a otro y la gente me preguntaba que me pasaba. Lo único que se me cruzaba por la cabeza es pensar qué le iba a decir a Juana si llego a casa sin su hermana que ella tanto esperaba", expresó Flavia.

Mientras Flavia no sabía dónde estaba parada, Andrés caminaba por la ciudad sin rumbo. Pasaron los minutos y los médicos fueron a buscarlos para darles la peor noticia: "Papás, hicimos todo lo que pudimos".

Dolor y desesperación

Los flamantes papás sabían que la vida de Amábila era frágil porque la doctora Constanza les había explicado que la pequeña era como una torta sacada del horno antes de tiempo, sus órganos no estaban "a punto" para comenzar a funcionar con normalidad.

Pero, a pesar de todo, la palabra muerte no tenía cabida ni en la profesora de danzas de la escuela rural (Flavia) y cuanto menos en el empleado de la municipalidad de San Javier (Andrés).

"La encomendé al Ángel de la guarda. Quedé muy impresionada y uno cree que además del accionar del cuerpo médico hay algo más", recuerda Constanza.

Cuando los médicos le dieron la triste noticia, Flavia la desoyó y estaba convencida - según contó a AIRE- que Amábila se iba a despertar.

"Entré a la neo y les pedí a los médicos que le dejaran alzarla y ellos me decían que por favor los dejara trabajar. Me arrodillé y empecé a pedirle al Gauchito Gil -yo soy devota de Antonio- y a la Virgen de los Milagros de la que es devoto mi esposo. Les pedía a los dos con todas mis fuerzas y veía a mi alrededor a la gente que lloraba. Empecé a sentir un fuego en el pecho, algo que me quemaba y despacito el corazón de mi hija empezó a latir."

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Promesa cumplida: Amábila visitó el santuario del Gauchito Gil

Promesa cumplida: Amábila visitó el santuario del Gauchito Gil

Promesa cumplida: Amábila visitó el santuario del Gauchito Gil

Para Flavia -además de reconocer el incansable trabajo de los médicos- la fe en el Gauchito y la Virgen la devolvieron a la vida. "Salvámela porque yo le pongo tu nombre y cuando sea grande te la voy a llevar, le decía a Antonio (Gil). " Y así fue... Amábila Antonia de los Milagros Iglesias tiene 4 años y para su familia es un sueño hecho realidad.

El Ángel de la Guarda

Flavia y Constanza, la pediatra de Amábila, cuentan por separado la historia del milagro, pero ambas sin saber una de la otra mencionan al Ángel de la Guarda.La doctora recuerda que cuando notó que el cuadro de la frágil pacientita empeoraba ella la encomendó con todas sus fuerzas al Ángel de la Guarda.

En cambio, la madre de Amábila está convencida que el Ángel de la Guarda de la pequeña fue en ese momento la doctora Constanza "Dios la puso en ese momento en ese lugar para que le salve la vida".

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Unidos y felices.. los hermanos Juana, Félix y Amábila.

Unidos y felices.. los hermanos Juana, Félix y Amábila.

El valor de la vida

En mayo, la pequeña cumplirá 5 años, tiene algunas secuelas motrices, pero la doctora sostiene que "nada que no se pueda resolver con rehabilitación y el acompañamiento de la familia".

Amábila visitó al Gauchito Gil porque su madre prometió y cumplió. Gran parte de su vida transcurre entre los consultorios médicos y las terapias, pero ella no deja de sonreír ni un minuto. "Amábila es una nena feliz, siempre tiene una sonrisa en el rostro, es nuestro motor."