El martes 20 de septiembre, a partir de las 8.30, comenzará el juicio por el homicidio de Maxi Olmos. Será exactamente un día después de que se cumpla el tercer aniversario del crimen. El joven fue asesinado el 19 de septiembre de 2019 para robarle su moto Honda Tornado 250 cc en el barrio Mariano Comas."Yo no perdono", dijo Azucena, su madre.
Según lo dispuso la Oficina de Gestión Judicial (OGJ), el martes 20 de septiembre, a las 8.30, dará comienzo el juicio por el homicidio en ocasión de robo de Maxi Olmos. El tribunal estará compuesto por los jueces Sergio Carraro –presidente–, Sandra Valenti y Pablo Ruiz Staiger, quienes escucharán las declaraciones de más de 50 testigos. Se prevé que el viernes 23 se realicen los alegatos de clausura mientras que el 27 se daría a conocer el veredicto.
"Pastelito", de 22 años, y el "Gringo", de 25, están acusados como coautores del "homicidio doblemente calificado, por haber sido cometido con alevosía y criminis causa" de Maxi Olmos, y de la "tentativa de homicidio calificado criminis causa" en perjuicio de un peluquero. La defensa de "Pastelito" está a cargo del abogado particular Luis Rittiner y a "Gringo" lo representa Ignacio Alfonso Garrone.
"Yo no perdono, porque la pérdida de un hijo no se la deseo a nadie", dijo Azucena Ponce de León, la madre de Maxi Olmos en la puerta de Tribunales donde acompañó a Inés Masino, la mamá de Julio Cabal, cuyo juicio por el asesinato del comerciante, comenzó este lunes.
"Nosotros festejábamos el cumpleaños de mi hijo mayor, yo vi las noticias de que mataron a Julio y dije «pobre madre», a los dos días me pasó a mí", recordó Azucena la madre de Maxi, asesinado por motochorros en Pasaje Pasteur y Pasaje Larramendi, en la ciudad de Santa Fe.
La entrevistada apuntó contra las chicanas de los abogados defensores de los acusados, en relación a las audiencias preliminares que –bajo diferentes argumentos de la defensa– fueron suspendidas. Al mismo tiempo, le agradeció a los jueces y a la fiscal de la causa, Rosana Marcolín.
Azucena recordó a Maxi como el "malenseñado" de sus hijos que "siempre estaba con una sonrisa". "No tenía problemas con nadie, no se merecía lo que le hicieron; le dieron como siete balazos y lo remataron en el suelo. Espero que Dios ilumine al juez y que les den la pena máxima. A mi hijo no me lo van a devolver, pero mi pedido es por la otra gente porque los delincuentes salen y vuelven a cometer delitos", expresó Azucena.
La mujer recordó que su hijo terminó la secundaria con buen promedio, que decidió tomarse un año sabático y empezó a trabajar en una mueblería. Con el dinero que ganaba se compraba motos. "La moto que le robaron era el sueño de su vida. La moto tenía una semana, era el primer día que la sacaba cuando lo mataron. Iba a buscar a su pareja que salía de trabajar", concluyó Azucena Ponce de León.
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