Edgardo Riera(56) es buzo desde hace 38 años. Estuvo 32 trabajando en la Policía y se retiró como Jefe de Buzos Tácticos de la fuerza en el mes de junio del 2020. En una entrevista exclusiva con Aire de Santa Fe explicó cómo se realizan los operativos de búsqueda en las aguas a lo largo y ancho de la provincia. Aclaró que el 98% de los cuerpos que buscan "es por situaciones que surgen de actos negligentes".
Cómo se monta un operativo de búsqueda
En la provincia, las aguas son de visibilidad nula debido al sedimento que acarrean en su recorrido. El primer dato que se necesita para montar el operativo es la ubicación. En el caso de búsqueda de personas, se trabaja con una embarcación y tres buzos: uno bucea amarrado a un cabo de vida, el otro está preparado para cualquier cosa que pueda suceder debajo (hay lugares donde hay espineles, mallas, enganches y al no ver hay mucho riesgo) y el tercero coordina el procedimiento en su totalidad, según lo contó Edgardo en una entrevista con Fabiana Chiappero e Ignacio Laurenti en el programa Emergencias 911.
Cómo se preparan los buzos
Desde que los aspirantes se incorporan a un grupo de buceo hasta que se los considera aptos para los operativos de búsqueda pasan de dos a tres años. El personal que integra Buzos Tácticos proviene del Ejército, otros de la misma policía y algunos realizaron cursos avalados por el ministerio de Seguridad.
La profesión requiere de una minuciosa preparación emocional. El 90% de los trabajos que se realizan es buscar cuerpos y son los mismos buzos los que le comunican a los familiares cuando los encuentran. El contacto directo con personas sumidas en la angustia y la desesperación implica un aplomo y un manejo de las emociones particulares. Los familiares desconocen el riesgo que se corre en las aguas y el paso de los días lo desespera. Al respecto, Riera comentó que hay psicólogos en la policía que -cuando el buzo lo requiera- les brindan asistencia profesional.
Se trabaja con trajes húmedos de neoprene de 7mm para el invierno porque el agua está muy fría. El agua traspasa el traje y con las bajas temperaturas el cuerpo va perdiendo calorías: no se puede estar sumergido mucho tiempo.
Edgardo explicó que no se puede bucear con reflectores porque la iluminación no sirve en aguas con sedimento: hace efecto niebla y se ve menos, por ese motivo se desplazan casi "a ciegas" palpando las superficies. Generalmente se bucea acostado o tocando el piso porque no se ve nada. "No se trabaja con chaleco compensador por los enganches, en estas aguas se trabaja con pack y -a veces- sin guantes para utilizar el tacto en la búsqueda", explicó Edgardo.
"Cuando estuvo el río crecido buceamos a 25 metros. Fue en la búsqueda de un remís que se cayó la vera de ruta 1. Allí se trabajó con Prefectura. Hay una tabla de compensación que nos habilitaba solo para estar 20 minutos abajo del agua para poder volver a bucear al otro día", ilustró Riera.
18 de enero de 1999: Tragedia en el río Colastiné
En la madrugada del 18 de enero de 1999, un colectivo de transporte de pasajeros de la empresa ETACER, la cual unía el trayecto entre Santa Fe y Paraná, cayó al río Colastiné, a unos 15 kilómetros de la capital provincial, aparentemente como consecuencia de haber reventado un neumático y luego impactar sobre un automóvil Peugeot 504 que venía de frente.
Este accidente unió a la ciudad de Paraná y Santa Fe en el dolor, ya que el resultado fueron doce personas de ambas localidades fallecidas.
A las tres y cuarto de la madrugada, el interno número 3 de la empresa ETACER, con dirección a Paraná, chocó de frente con un Peugeot 504 cuyo conductor oriundo de la capital entrerriana murió en el acto debido al fuerte impacto sufrido en la colisión. El colectivo, luego del choque, rompió la baranda del puente que estaba cruzando y cayó al agua. "En ese momento yo estaba de guardia, fue a la madrugada y era un caos pero no se pudo bucear. Recién se comenzó a trabajar al día siguiente muy temprano. Un pescador salvó una mujer y a un hombre. Juntamente con Prefectura estuvimos hasta las 15. Una grúa que estaba trabajando en la reparación del túnel intervino y terminó desplomándose. Prefectura tiene jurisdicción en el agua y cuenta con buzos. En general, en los operativos primero bucea Prefectura", describió el entrevistado.
Con tantos años de experiencia, las recomendaciones de Edgardo Riera parecen obvias pero a la luz de los acontecimientos queda en claro que se cumplen poco. "A los bañistas les recomiendo que vayan a playas habilitadas. Entre el 95% y el 98% de los accidentes ocurren por negligencia de las personas. Aquellos que se suben a una embarcación... que usen salvavidas", concluyó.
Entrevista con Edgardo Riera
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